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Opinión | Turisteando
Paco Morales
Viernes, 24 de Abril de 2026
Paco Morales

Los museos de Semana Santa en la Región de Murcia: entre el almacén y el producto turístico permanente

Museo Azul de la Semana Santa de Lorca (MASS). Manto (BIC) de la Virgen de Los Dolores, Paso AzulMuseo Azul de la Semana Santa de Lorca (MASS). Manto (BIC) de la Virgen de Los Dolores, Paso Azul

Las cinco entregas anteriores han documentado el inventario: seis Semanas Santas con declaración de Interés Turístico Internacional, dos sellos UNESCO, siglos de tradición procesional y un modelo de gestión que no está a la altura de ese palmarés. Esta entrega se ocupa de una pregunta concreta que subyace a todo lo anterior: ¿dónde está ese patrimonio cuando la Semana Santa termina?

 

La Semana Santa dura diez días. El patrimonio que genera existe los trescientos sesenta y cinco. Ahí está el problema, y también la oportunidad.

 

Las cofradías de la Región de Murcia acumulan siglos de imaginería, bordados, orfebrería y memoria procesional. Una parte de ese patrimonio regresa tras la primavera al almacén, al armario o a la vitrina de acceso restringido. El visitante que llega en agosto, noviembre o un jueves de octubre no encuentra nada.

 

Un museo de Semana Santa abierto todo el año no es un gasto cultural: es la diferencia entre un destino de diez días y un producto turístico permanente.

 

Dos modelos nacionales, una misma lógica

 

España ofrece dos referencias que ilustran con claridad lo que puede hacerse con el patrimonio procesional fuera del calendario festivo:

 

  • Valladolid: el Museo Nacional de Escultura —uno de los más importantes de Europa en su especialidad— custodia 42 imágenes integradas en diez pasos procesionales que las cofradías toman prestados cada Semana Santa bajo estrictos protocolos de seguridad y escolta policial. El resto del año, esas mismas tallas de Gregorio Fernández, Juan de Juni o Francisco del Rincón están expuestas y visitables cualquier día del calendario. Valladolid no tiene un museo de Semana Santa: tiene una Semana Santa que vive en un museo nacional.
  • Sevilla: No existe un gran museo central, sino una red de casas hermandad y capillas abiertas de forma permanente. El Museo Tesoro de la Macarena, con 800 metros cuadrados en tres plantas, es solo el ejemplo más visible de un sistema que convierte la ciudad entera en un museo accesible todo el año.             

 

En Sevilla la Semana Santa no empieza el Domingo de Ramos: empieza el día que el visitante entra por primera vez en una casa hermandad.

 

La Región de Murcia: un inventario con modelo pendiente

 

La Región de Murcia cuenta con museos de Semana Santa y espacios de patrimonio procesional en al menos ocho municipios. El inventario existe, pero el problema reside en el modelo: horarios reducidos, escasa coordinación y ausencia práctica de los canales donde el turismo cultural europeo toma sus decisiones.

 

Lorca: la excepción que confirma la regla

 

  • Es el referente regional indiscutible.
  • El Museo Azul de la Semana Santa (MASS) ocupa más de 3.500 metros cuadrados y abre todo el año con entrada remunerada.
  • Alberga la mayor colección de bordado artístico lorquino, con tejidos declarados Bien de Interés Cultural.
  • Junto al Museo de Bordados del Paso Blanco (MuBBla), hace de Lorca el único municipio donde el patrimonio es un recurso turístico real los doce meses del año.

 

Murcia capital: el proyecto en espera

 

  • El Museo Salzillo custodia cumbres de la imaginería barroca y exhibe los pasos que procesionan cada Viernes de Dolores. Es un referente de autor de primer orden, pero no funciona como un museo de Semana Santa integrado en el sentido turístico integrado que esta serie reclama.
  • El Ayuntamiento anunció en abril de 2025 un museo específico en la antigua Galería Clave (400 m²) con exposición permanente, muestras temporales y experiencias inmersivas.
  • Su apertura estaba prevista para enero de 2026, pero a la fecha de publicación de este artículo, no consta que haya abierto sus puertas.

 

Cieza: tradición y archivo

 

  • Su Casa Museo de la Semana Santa existe desde 1970.
  • Alberga en su planta baja los pasos de las cofradías ciezanas, reservando la planta superior para documentación histórica y enseres procesionales.

 

La Unión: identidad minera

 

  • El Museo de la Semana Santa Minera ocupa 382 metros cuadrados rehabilitados.
  • El espacio contó con una inversión cercana a los 284.000 euros y la participación de la Comunidad Autónoma.

 

Otros municipios: Mula, Jumilla, Yecla y Caravaca

 

  • Disponen de espacios vinculados a su patrimonio procesional que merecen reconocimiento por el esfuerzo que representan.
  • Sin embargo, funcionan más como espacios expositivos de uso interno que como productos turísticos diseñados para el visitante externo.

 

Qué debe tener un museo de Semana Santa para ser producto turístico

 

La apertura continuada es la condición que lo hace todo posible. Un museo que abre quince días al año no es un recurso turístico: es un almacén con horario.

 

Cartagena: la oportunidad de oro que se está dejando pasar

 

La ciudad lleva desde 2005 con la declaración de Interés Turístico Internacional. Veinte años después, no existe un museo que permita al visitante conocerla en cualquier mes.

 

Hubo una oportunidad real con financiación privada comprometida, con presencia de empresas relevantes, y el Palacio de Molina como ubicación acordada. La Junta de Cofradías, encabezada por los Hermanos mayores de las cuatro Cofradías, con sus exigencias e inacciones lo bloquearon.

 

Esta falta de producto permanente es especialmente crítica ante el flujo de cruceristas: al no ser Cartagena un puerto interporting, el visitante dispone de pocas horas y, si desembarca en octubre, se encuentra con que el gran patrimonio de la ciudad es invisible.

 

Las iniciativas cofrades y sus límites

 

Las cofradías han impulsado después iniciativas propias. La Cofradía California inauguró en febrero de 2025 su segunda sede en el histórico edificio de La Espiga Dorada —calle del Aire 22—, un espacio multiusos con sala de exposiciones rotantes. Los Marrajos adquirieron ese mismo mes un local de 310 metros cuadrados en la calle Cuatro Santos para habilitar un futuro espacio museístico, proyecto que aún no ha abierto al público. Entretanto, la capilla barroca de Jesús Nazareno en Santo Domingo recibe visitas tres días por semana y registró casi 5.000 visitantes entre julio y agosto, buena parte de ellos cruceristas.

 

Ambas iniciativas merecen reconocimiento, pero responden a la lógica interna de la cofradía, no a la del visitante externo.

 

«Lo del museo es capital: bordados en armarios, esculturas de gran calidad en el almacén, orfebrería de achotes cogiendo polvo», resume Víctor, cofrade activo que conoce desde dentro lo que permanece invisible.

 

El Descendimiento de José Capuz —cuatro imágenes concebidas como una sola pieza que en 1930 merecieron la portada del ABC al exponerse en el Círculo de Bellas Artes de Madrid— pasa el año en el almacén.

 

El argumento turístico que Cartagena no aprovecha

 

El turista que entra en octubre en un gran museo de la Semana Santa de Cartagena, ve los bordados, las imágenes y la orfebrería, escucha el relato de las cuatro cofradías y contempla en diferido lo que ocurre en esas mismas calles cada primavera, se marcha con una certeza: tiene que volver en Semana Santa. Ese efecto retorno es el producto turístico que Cartagena no tiene y podría tener.

 

El Monte Sacro: una posibilidad singular

 

La ciudad dispone de una circunstancia que muy pocas ciudades españolas pueden ofrecer: el enorme solar de Monte Sacro, en pleno centro urbano, frente a la iglesia de la Caridad, libre de edificación y con la superficie suficiente para concebir desde cero un museo de la dimensión y la ambición que este patrimonio merece.

 

Un espacio capaz de albergar pasos procesionales en exposición permanente, bordados en condiciones adecuadas, orfebrería, audiovisuales y el relato completo de las cuatro cofradías.

 

Esa decisión no la tomarán las cofradías solas. La tomarán —o no la tomarán— quienes tienen la responsabilidad de convertir el patrimonio de esta ciudad en un producto turístico permanente.

 

La siguiente y última entrega de esta serie recorre lo que queda del inventario religioso de la Región —santuarios, eremitorios, romerías y caminos jacobeos— y formula la pregunta que ninguna institución regional ha respondido todavía.

 

Fuentes y referencias: Museo Azul de la Semana Santa (MASS), Lorca · Museo de Bordados del Paso Blanco (MuBBla), Lorca · Museo Nacional de Escultura, Valladolid · Turismo Provincia de Valladolid · Museo Tesoro de la Macarena, Sevilla · Ayuntamiento de Murcia, anuncio Museo Semana Santa Galería Clave, abril 2025 · CARM, cesión Galería Clave al Ayuntamiento de Murcia, abril 2025 · Ayuntamiento de Cartagena · Cofradía California, inauguración sede La Espiga Dorada, febrero 2025 · Cofradía Marraja, adquisición local calle Cuatro Santos, febrero 2025 · Víctor, cofrade activo de Cartagena (informador anónimo) · Murcia Economía.

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