Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTREVISTA | DIRECTOR MUSEO BARÓN DE BENIFAYÓ

Marcos David Gracia: “Estos 25 años no son una meta, sino un punto de partida para seguir creciendo y adaptándonos a nuevos públicos”

El director del Museo Barón de Benifayó repasa en 'Las Mañanas de MurciaEconomía Radio' su evolución, logros y líneas de trabajo futuras

José Antonio Muñoz Sábado, 25 de Abril de 2026 Tiempo de lectura:
Marcos David Gracia Antolinos, director del Museo Barón de Benifayó.Marcos David Gracia Antolinos, director del Museo Barón de Benifayó.

El Museo Barón de Benifayó respiraba de otra manera. No era un día cualquiera: las salas, acostumbradas al susurro contenido de los visitantes, se llenaban esta vez de cables, micrófonos y voces en directo. Las Mañanas de MurciaEconomía Radio había trasladado su estudio hasta el corazón del museo para celebrar su 25 aniversario, y en ese escenario cargado de memoria, su director, Marcos David Gracia Antolinos, fue desgranando una historia que no cabe en vitrinas ni fechas señaladas.

 

La entrevista avanzó como quien recorre una exposición: sin prisa, deteniéndose en los detalles, dejando que cada etapa encontrara su lugar. Gracia Antolinos habló de los inicios del museo, de aquel impulso fundacional que lo concibió como un espacio para conservar y mostrar el patrimonio local. Pero pronto la narración se desplazó hacia la transformación. “Un museo no puede quedarse quieto”, vino a sugerir. Y así, con el paso de los años, el Barón de Benifayó ha ido mudando de piel hasta convertirse en algo más que un contenedor de historia: un agente cultural activo, permeable a las inquietudes del presente.

 

 

En ese trayecto, los hitos han sido múltiples, aunque el director evitó enumerarlos como si se tratara de un balance frío. Prefirió evocarlos como momentos de inflexión: exposiciones que abrieron nuevas miradas, proyectos educativos que acercaron el museo a generaciones más jóvenes, colaboraciones que extendieron su alcance más allá de sus muros. Cada iniciativa, explicó, ha contribuido a construir una identidad propia, ligada tanto al territorio como a la gente que lo habita.

 

Uno de los puntos más significativos de la conversación fue el yacimiento romano de La Raya, una pieza clave en el relato histórico de San Pedro del Pinatar. Más que un recurso arqueológico, Gracia Antolinos lo describió como una puerta abierta al pasado, un lugar donde la historia deja de ser abstracta para hacerse tangible. Su integración en la vida cultural del municipio no solo amplía el discurso del museo, sino que refuerza la conexión entre patrimonio y ciudadanía. “La historia no es algo lejano, está bajo nuestros pies”, parecía latir en sus palabras.

 

Y es precisamente la ciudadanía otro de los ejes que vertebraron la entrevista. El museo, insistió el director, no puede entenderse sin la participación activa de quienes lo visitan, lo utilizan y lo reinterpretan. Talleres, actividades, encuentros… cada propuesta es una invitación a formar parte de un proyecto común. En ese sentido, el Barón de Benifayó se ha ido consolidando como un espacio compartido, donde la cultura no se contempla desde la distancia, sino que se vive de manera directa.

 

El 25 aniversario, lejos de plantearse como una meta, se presentó como un punto de inflexión. Una oportunidad para detenerse, mirar atrás y reconocer el camino recorrido, pero también para proyectar nuevas líneas de trabajo. Gracia Antolinos habló del futuro con cautela, pero también con convicción: seguir ampliando públicos, fortalecer la programación, explorar nuevas formas de diálogo entre disciplinas y, sobre todo, mantener ese carácter abierto que ha definido al museo en los últimos años.

 

Hubo, además, una reflexión de fondo sobre el papel de la cultura en el municipio. Sin caer en triunfalismos, el director apuntó a una realidad viva, en movimiento, con una comunidad que responde y se implica. Pero también señaló los retos: la necesidad de continuidad, de recursos, de una apuesta sostenida que permita consolidar lo logrado. La cultura, vino a decir, no es un lujo ni un adorno, sino una parte esencial de la identidad colectiva.

 

Mientras la emisión avanzaba, el museo parecía escucharse a sí mismo. Cada palabra resonaba entre sus paredes como una confirmación de su propio sentido. No se trataba solo de celebrar un aniversario, sino de reafirmar una manera de entender la cultura: como un proceso en constante construcción, donde el pasado dialoga con el presente y abre caminos hacia el futuro.

 

Cuando los micrófonos se apagaron y el bullicio técnico comenzó a desvanecerse, quedó una sensación difícil de nombrar. Algo parecido a la certeza de que el Museo Barón de Benifayó no es únicamente un lugar donde se guarda la historia, sino un espacio donde esa historia sigue escribiéndose. Día a día, visitante a visitante, palabra a palabra.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.