Aspecto del funcionamiento del Centro de Gestión de Operaciones de Rodalies de Renfe en la Estación del Clot de Barcelona. EFE/Alejandro GarcíaRenfe y Adif trabajan en Cataluña en la creación de un centro de control integrado con el que pretenden mejorar uno de los puntos más sensibles del servicio ferroviario: la información que recibe el viajero cuando hay cambios, incidencias o alteraciones en la circulación.
El objetivo, según fuentes de Renfe, es que la información que se comunica al usuario sea “lo más real posible”. Es decir, que si se anuncia una vía, un horario o una operativa concreta, esa información no cambie a última hora sin margen ni explicación. La empresa sitúa ese punto como una de las principales demandas del viajero y una prioridad compartida con Adif.
Ese futuro centro integrado permitiría reunir en un mismo entorno de trabajo al administrador de la infraestructura, responsable de vías e instalaciones, y al operador ferroviario, encargado de la circulación de los trenes, la disponibilidad de maquinistas y material rodante y la información al pasajero.
Mientras ese modelo se termina de perfilar, Renfe ya ha empezado a mover piezas en su operativa diaria. Uno de los primeros pasos ha sido implantar la figura del transmisor, pensada para enlazar el Centro de Regulación de Circulación (CRC) con el Centro de Gestión de Operaciones (CGO). Además, desde comienzos de febrero se ha reforzado la presencia de personal de información en cabeceras intermedias y estaciones de paso como Mataró o Granollers Centre.
Como parte de ese refuerzo, Renfe ha incorporado 25 nuevos trabajadores al CGO, todos ellos con formación específica en Rodalies, y ha abierto además una convocatoria interna para otras 48 personas. La compañía admite que el sistema aún necesita mejoras, pero sostiene que ya ha comenzado un proceso de ajuste continuo para hacer más útil y más precisa la información que llega al usuario.
El Centro de Gestión de Operaciones (CGO) es una pieza clave. Desde allí se coordinan las circulaciones programadas, se gestionan incidencias y se traslada información en tiempo real tanto a los viajeros como al personal ferroviario. Según los datos difundidos por Renfe, en el ámbito de Rodalies se trabaja sobre una red de 1.200 kilómetros de vía, con 272 trenes, 982 circulaciones diarias, 900 maquinistas y 107 estaciones bajo gestión.
La estructura del CGO se divide entre una parte operativa, centrada en la circulación, y otra informativa, volcada en la atención al usuario, con cerca de 30 personas trabajando al mismo tiempo entre ambos ámbitos. Entre las herramientas que utilizan figura Copérnico, un sistema que permite seguir la circulación y las incidencias en tiempo real y que actúa como base principal para registrar y compartir la información del servicio.




