Imagen de archivo.Tras una resaca gloriosa para unos y bastante más amarga para otros, no hay tiempo que perder: toca sacar la calculadora y hacer cuentas sobre qué necesita cada equipo para terminar la temporada de la mejor manera posible. Quedan tres puntos, pero hay mucho en juego.
La Deportiva Minera debe ganar el trámite y esperar lo que pase en Linarejos
Los de Checa llegan a la última curva con 60 puntos, los mismos que el Extremadura, que ganó el enfrentamiento directo entre ambos. En este nivel de competición los detalles marcan diferencias, y aquel penalti fallado por Pitu les condena en el golaverage particular. Sin margen de error.
En el Ángel Celdrán el guion es claro: ganar en casa al Lorca Deportiva, que no se juega nada, y esperar a que el Extremadura no lo haga en Linarejos, donde tampoco el Linares tiene nada que rascar y que, por cierto, cederá 500 butacas a la afición extremeña. Un Linarejos en obras con capacidad actual para 3.000 personas y 2.500 socios. Un gesto que los visitantes seguro que agradecen.
Al Águilas le toca cumplir ante un Almería B que da guerra a todo el mundo
Los de Adrián Hernández cayeron en su matchball en Estepona. Un partido en el que, al descanso, los resultados se estaban dando para ser campeones de este manicomio. Pero esto no promete finales felices a nadie hasta el último minuto.
Después de haber estado líderes, han pasado a ser terceros, con 58, a dos puntos del primero y el segundo. Así funciona el manicomio: te vas al descanso como campeón y acabas dependiendo de otros cuando suena el pitido final. Los costeros, que ya tienen asegurado un playoff a Primera RFEF, deberán ganar, que el Extremadura pierda y que la Minera empate o pierda. Solo así serían campeones. Poco probable, sí, pero que alguien se atreva a acertar un resultado en este grupo.
El UCAM Murcia llega al último partido como un polvorín
Viene de una dinámica francamente irregular. Pierde un duelo directo ante el Real Jaén, cae fuera del playoff, y a falta de solo seis días para el partido más importante de la temporada, contra otro rival directo, destituye a Germán Crespo. Deja el banquillo en manos del entrenador del Juvenil, Pina, que se estrenará en una final por el playoff en Chapín, ante diez mil personas empujando al rival. Una decisión difícil de entender si no ha pasado algo más de puertas adentro.
Con todo ese contexto, el UCAM sigue dependiendo de sí mismo. Si ganan en Jerez, son equipo de playoff. No hay más. De hecho, si ganan y caen tanto el Jaén como el Águilas, optarían a la tercera plaza. Un movimiento que sorprendería a muchos que no han seguido el grupo, pero no tanto a los que llevamos curtidos toda la temporada.
El Yeclano se enfrentará a los fantasmas del pasado
Les sonará a los que siguieron al equipo del Altiplano la temporada pasada. Fuera del descenso antes de la última jornada, cerrando la liga en casa, y con opciones de bajar solo si pierdes. Pues vuelve a suceder. El Yeclano se juega la permanencia en casa ante el equipo más en forma del grupo, el Estepona, aunque su peor castigo sería caer en el playoff de descenso, y para eso habría que encadenar una carambola difícil de creer. Una vez más, salvo en este grupo.
Para que el Yeclano dispute la eliminatoria de permanencia tendría que darse todo lo siguiente:
- Perder en casa ante el Estepona.
- Que el Antoniano empate o gane.
- Que La Unión gane al Puente Genil.
Y aún así, habría que sumarle que el mejor equipo de los cinco grupos esté exento de jugar la eliminatoria. Actualmente esa cifra la marca el Langreo del Grupo 1 con 43 puntos, los mismos que el Yeclano, por lo que habría que esperar que el Langreo sumase para que el conjunto yeclano entrase dentro de la promoción por el descenso.
Lo más sencillo: sumar. Si no pierde, es equipo de Segunda RFEF la temporada que viene.
El domingo 3 de mayo, a las 12 del mediodía, el manicomio abrirá sus puertas para que, sobre las 14:00 horas, le pongamos fin a esta temporada 25/26 de auténtica locura. Y ojalá con los equipos murcianos cumpliendo sus objetivos.










