Frima de convenio para crear la figura del mediador del ruidoEl Ayuntamiento de Murcia ha dado un nuevo paso en la gestión de los conflictos derivados de la contaminación acústica con la creación de la figura del “mediador del ruido”, un servicio orientado a facilitar acuerdos entre vecinos y propietarios de locales de ocio antes de que las discrepancias terminen en los tribunales. La iniciativa se articula a través de un convenio de colaboración con el Colegio Oficial de Psicología de la Región de Murcia.
El objetivo del nuevo servicio es abordar las molestias por ruido desde una vía extrajudicial, basada en el diálogo, la escucha y la búsqueda de soluciones consensuadas. El Ayuntamiento será el encargado de canalizar los casos susceptibles de mediación, mientras que el Colegio aportará profesionales cualificados para actuar como mediadores imparciales, neutrales y sujetos a confidencialidad.
La medida pretende responder a uno de los problemas habituales en las ciudades: la convivencia entre el descanso vecinal y la actividad hostelera, especialmente en zonas donde se concentran locales de ocio, terrazas o aglomeraciones nocturnas. No se trata de sustituir la inspección, la normativa o las posibles sanciones, sino de incorporar una herramienta complementaria para prevenir conflictos, facilitar acuerdos y evitar que cualquier desacuerdo acabe convertido en una batalla judicial con ruido de fondo y pocos ganadores.
El convenio prevé que el servicio incluya información y orientación a las partes, sesiones de mediación, redacción de acuerdos y seguimiento posterior de los compromisos alcanzados. Todo ello bajo los principios de voluntariedad, igualdad, imparcialidad y confidencialidad, claves para que la mediación funcione como un espacio útil y no como una simple foto institucional con buenas intenciones.
Antonio Navarro ha defendido que la puesta en marcha del “mediador del ruido” supone una respuesta “innovadora y eficaz” a la necesidad de compatibilizar el ocio con el derecho al descanso. Según el edil, el Ayuntamiento apuesta por la mediación como una herramienta capaz de prevenir conflictos y alcanzar soluciones equilibradas entre las partes afectadas.
Ya en 2018, el Ayuntamiento planteó la figura del mediador de ocio dentro de las medidas previstas para las Zonas de Protección Acústica Especial del centro urbano, junto a otras actuaciones como una red de medidores acústicos, campañas de concienciación, refuerzo de la inspección ambiental y limitaciones a nuevas licencias en calles con superación de niveles acústicos nocturnos.
La problemática ha tenido también recorrido judicial. En 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Murcia condenó al Ayuntamiento por su inacción frente a los ruidos nocturnos en la zona de Santa Quiteria, declarada Zona de Protección Acústica Especial desde 2018. La sentencia consideró acreditada la vulneración de derechos fundamentales de un vecino por la exposición continuada a niveles de ruido excesivos y recordó que las medidas previstas incluían, entre otras, la figura del mediador de ocio.
En este contexto, el nuevo convenio con el Colegio Oficial de Psicología introduce una fórmula más estructurada para abordar los conflictos acústicos desde la mediación profesional. El acuerdo tendrá una vigencia inicial de dos años y contempla la creación de una comisión de seguimiento que evaluará los resultados del programa a través de indicadores como el número de mediaciones realizadas, el grado de acuerdo entre las partes o la satisfacción de los usuarios.
Desde el área de Planificación Urbanística, Huerta y Medio Ambiente subrayan que esta actuación forma parte del compromiso municipal con la sostenibilidad ambiental, la reducción de la contaminación acústica y la mejora de la convivencia en el municipio.











