Los eurodiputados murcianos, Maravillas Abadía y Marcos Ros, reciben al Comité de Empresa de Sabic en el Parlamento Europeo.Una delegación del Comité de Empresa de Sabic en la Región de Murcia ha sido recibida en el Parlamento Europeo por los eurodiputados murcianos del Partido Popular y el PSOE, a quienes han trasaladado su preocupación por el futuro industrial.
La eurodiputada del Partido Popular Europeo, Maravillas Abadía, ha querido trasladar desde el inicio un mensaje claro: Europa no puede permitirse perder industria. “Defender plantas como la de Cartagena es defender empleo, competitividad y autonomía estratégica”, ha subrayado.
Durante la jornada, organizada en colaboración con el eurodiputado Marcos Ros, la delegación de SABIC, conformada por representantes de todas las secciones sindicales y liderada por el presidente del Comité de Empresa, Pascual Sánchez Mercader, ha tenido la oportunidad de trasladar de primera mano su preocupación por la situación que atraviesan las plantas de SABIC en Cartagena tras su venta a Mutares, así como por el impacto que las decisiones empresariales pueden tener sobre el empleo y el tejido industrial de la Región de Murcia.
A lo largo del día, la delegación ha mantenido encuentros con eurodiputados de las comisiones de Industria (ITRE) y Empleo (EMPL), así como con representantes de España y de la Región de Murcia ante la Unión Europea. La agenda ha concluido con reuniones en la Comisión Europea, incluyendo encuentros con el gabinete de la vicepresidenta de Empleo, Roxana Mînzatu, y del vicepresidente ejecutivo de Industria, Stéphane Séjourné.
Durante el encuentro, la eurodiputada popular Maravillas Abadía ha insistido en la necesidad de que Europa actúe con determinación en elactual contexto geopolítico: “Nos encontramos en un momento clave en el que debemos defender nuestra base industrial, proteger el empleo y apoyar a quienes generan valor añadido en nuestros territorios, como ocurre en las plantas de SABIC en Cartagena”.
Por su parte, el eurodiputado socialista Marcos Ros ha subrayado que “era importante traer esta preocupación a Bruselas, situarla en la agenda europea y dejar claro que la defensa de la industria y del empleo exige implicación política e institucional”.
Durante los encuentros, los representantes del comité de empresa han podido compartir directamente su diagnóstico sobre la evolución de la planta en los últimos años, marcada por cierres parciales, expedientes de regulación y una reducción progresiva de actividad, así como trasladar su preocupación por el impacto que esta operación puede tener sobre el empleo directo e indirecto.





