Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTREVISTA

Crudo Pimento: dos cuerpos estáticos, una tormenta sonora

Inma Gómez y Raúl Frutos llegan a Abarán con una propuesta que mezcla raíz murciana, blues, flamenco, ruido, objetos cotidianos e instrumentos propios

Alba Molina Viernes, 08 de Mayo de 2026 Tiempo de lectura:
El dúo murciano Crudo Pimento - Imagen Pilar MoralesEl dúo murciano Crudo Pimento - Imagen Pilar Morales

“Dos muchachos estáticos creando tormenta con poca cacharrería”. Así resume Crudo Pimento lo que el público podrá encontrarse este sábado al entrar en el Teatro Cervantes de Abarán. Pocas palabras, pero bastante precisas. Porque lo suyo nunca ha sido llenar el escenario de artificio, sino sacar ruido, pulso, raíz y extrañeza de lo mínimo: una lata de pimentón, un palo de una cuerda, una voz que aparece como un golpe seco y una base rítmica que parece salir más de la tierra que de un instrumento.

 

El concierto, organizado por AzáRock, reunirá en Abarán a una de las propuestas más singulares de la escena murciana. Crudo Pimento nació en 2012 y, desde entonces, Inma Gómez y Raúl Frutos han construido un lenguaje propio, reconocible incluso cuando cambia de piel. “El proyecto ha ido evolucionando. No hay disco igual y, a su vez, todos tienen el sello personal”, explican. En esa evolución han ido entrando distintos estilos, búsquedas y formas de entender la música, pero sin perder ese “pulso primitivo” que atraviesa sus canciones y que tiene mucho que ver con la base rítmica y el bajo de Inma Gómez.

 

La palabra que suele perseguirlos es “inclasificables”, aunque ellos prefieren hablar de experimentación. “Nos definimos como experimentales. De lo que se trata es de experimentar a través de distintos instrumentos para encontrar nuevos sonidos, buscar nuevas formas, ir y volver, sumergirte para emerger con nuevas ideas”, señalan.

 

En su sonido conviven el folclore murciano, el flamenco, el blues, lo caribeño, lo industrial, lo primitivo y lo eléctrico. Una lista que, sobre el papel, podría parecer imposible de ordenar, pero que en sus manos adquiere una lógica propia. “Raúl y yo compartimos la querencia por el eclecticismo. Esa inquietud por distintas músicas fue lo que nos unió”, explica Inma. La fórmula nace de una especie de fonoteca común, de referencias que se cruzan y se retuercen hasta encontrar una forma nueva. “Jugamos a unir a todos esos artistas de nuestra fonoteca mental. Raúl es quien sabe cómo darle forma y consensuamos entre los dos”.

 

Una de las claves de esa identidad está en los instrumentos de fabricación propia y en el uso de objetos cotidianos convertidos en materia musical. Ahí aparece uno de los grandes emblemas del grupo: la lata de pimentón. La historia comenzó con la búsqueda del sonido del calypso para su primer disco. Los jamaicanos utilizaban la rhumba box y ellos acabaron imitando ese espíritu con una lata de pimentón, ya convertida en símbolo de la banda. “Aún esperamos patrocinio”, bromean.

 

También han creado una especie de calimba con hojas de sierra, capaz de generar graves “característicos y poderosos”, y Raúl utiliza un palo de una cuerda inspirado en el diddley bow, ese instrumento primitivo ligado al blues del Delta. Con el tiempo, ese palo ha ido mutando: ahora puede distorsionarse, acercarse al flamenco o buscar tonalidades arabescas mientras la mano camina por el mástil. En Crudo Pimento, lo cotidiano se convierte en instrumento y en seña de identidad.

 

Por eso su música tiene algo físico, casi mineral. En sus canciones hay tierra, golpe, materia, voz, respiración. Preguntados por si la música nace más de la cabeza, del cuerpo o del lugar del que vienen, vuelven a una imagen esencial: el peso que cae al suelo. “La percusión, el sentir del peso que va a tierra, despistando a veces en la base rítmica para volver a tierra. La tierra es origen. Cabeza y cuerpo vuelan, pero vuelven a tierra”. En esa frase cabe buena parte de su manera de crear. Incluso cuando se van lejos, regresan al mismo sitio.

 

Ese regreso está muy presente en El Carmen 13:7, un trabajo que mira hacia Murcia, hacia el barrio y hacia una memoria cotidiana construida durante años. El Carmen no es un nombre elegido al azar: es una geografía emocional dentro del disco. “En El Carmen hemos vivido más de una década y hay un inevitable apego y colección de vivencias dentro de esa cotidianidad a la que hemos querido homenajear justo después de grabar disco en Nueva York. Lo necesitábamos”, cuentan. Después de salir fuera, había que volver al barrio. Como si la distancia también sirviera para entender mejor el ruido de casa.

 

Crudo Pimento ha llevado su música fuera de la Región y también fuera de España, pero su identidad murciana sigue siendo uno de sus rasgos más reconocibles. Esa raíz, sin embargo, no limita su recepción. Al contrario: fuera encuentran públicos muy distintos. Han pasado por festivales de corte más indie, pero también por circuitos de música experimental, galerías de arte, museos y residencias artísticas. “Para el usuario común puede ser rara”, admiten, aunque matizan que basta con mirar un poco más allá del circuito comercial para encontrar propuestas tan complejas o más que la suya.

 

En un tiempo en el que muchas canciones parecen pensadas para sobrevivir apenas quince segundos en redes sociales, Crudo Pimento se mueve a otra velocidad. “Nos hacemos viejos y eso te da la libertad de decir: no quiero entrar en esa vorágine”, afirman. Desde 2023 no publican disco, y eso ha reducido inevitablemente el ruido alrededor del proyecto, pero también les ha permitido apartarse de la obligación permanente de aparecer. “Esa obligación de mantenerte en activo para que no se olviden de ti la hemos querido suprimir. No nos gusta salir en cámara y utilizamos la creatividad para otras cosas que para el feed”.

 

[Img #114928]

 

El directo, en cambio, sigue siendo un territorio esencial. En el escenario las canciones se vuelven “más crudas”. Cuando pasan al escenario, las canciones cambian de piel. “Son más crudas”, explican, porque siendo solo dos resulta difícil reproducirlas tal cual fueron grabadas, aunque tampoco es esa su intención y el dúo asume esa transformación como parte natural del concierto. Raúl se transforma en una especie de hombre orquesta, mientras Inma percute el bajo y alterna con la marímbula de lata cuando las manos lo permiten. Intentan no llevar samplers ni nada grabado. Lo que aparece, aparece allí. Raúl graba partes sobre la marcha y las lanza con los pies en el teclado mientras canta, toca la batería y la guitarra. Una coreografía imposible, pero real. El milagro humilde de hacer mucho con casi nada.

 

Después de más de una década de trayectoria, discos, conciertos y reconocimientos, lo que sigue poniendo en marcha a Crudo Pimento es la misma mezcla de intuición, deseo y oscuridad que los trajo hasta aquí. A veces la motivación es concreta: grabar en Nueva York, tocar en México, abrir una búsqueda nueva. Otras veces basta una idea sencilla, una frase que funciona fonéticamente, una rima que sale “del hígado” o incluso un lenguaje desconocido o inventado. “Hay mucho de inocencia y de oscuridad, luces y sombras tanto en letra como en música”, resumen.

 

El futuro, por ahora, no tiene calendario cerrado. Tienen un disco guardado y están viendo cómo lanzarlo. Mientras tanto, Raúl ha compuesto material más ruidista pensado para mostrarlo en solitario. Y, como suele pasar con los proyectos que no saben quedarse quietos aunque parezcan estáticos sobre el escenario, puede ocurrir que antes de publicar ese disco guardado ya estén cansados de él y hagan otro. “No hay fechas. No hay expectativas más allá de seguir creando, que es la necesidad del artista”.

 

Este sábado, en Abarán, esa necesidad tendrá forma de concierto. Dos cuerpos, pocos objetos y una tormenta. Lo demás, como casi siempre con Crudo Pimento, habrá que escucharlo para creerlo.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.