Pasajeros evacuados este domingo del crucero MV Hondius en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) - EFEEl Gobierno español y la Organización Mundial de la Salud afrontan este lunes la fase final del operativo de desembarco y repatriación del pasaje del MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus durante su travesía por el Atlántico Sur. Tras la evacuación de 94 pasajeros durante la jornada del domingo, está previsto que otros 24 abandonen Tenerife este lunes en dos vuelos con destino a Países Bajos y Australia.
El buque permanece en el puerto tinerfeño de Granadilla de Abona, donde llegó durante la madrugada del domingo dentro de un dispositivo sanitario internacional coordinado por España y la OMS. Antes de abandonar aguas canarias, el Hondius tiene previsto realizar labores de repostaje y completar la salida de los últimos grupos de pasajeros. Después, continuará viaje hacia Róterdam, donde será sometido a un proceso de limpieza y desinfección.
Hasta el momento, el grueso de la evacuación se ha desarrollado durante el domingo, con siete vuelos que trasladaron a personas de distintas nacionalidades desde Tenerife a sus países de origen. Según el balance realizado por la ministra de Sanidad, Mónica García, fueron evacuados 94 pasajeros de 19 nacionalidades, mientras que este lunes quedaban pendientes otros 24.
Una vez completada la operación, permanecerán a bordo en torno a una treintena de personas vinculadas a la tripulación y a la operativa del buque, que continuarán el viaje hacia Países Bajos acompañadas por personal sanitario. La previsión es que el barco deje Tenerife con el pasaje ya evacuado y bajo las medidas de control establecidas para garantizar el seguimiento sanitario.
Los españoles, en cuarentena en el Gómez Ulla
Los 14 pasajeros españoles del Hondius fueron los primeros en desembarcar y ya se encuentran en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde cumplen cuarentena bajo supervisión sanitaria. Sanidad había previsto este traslado dentro del protocolo aprobado para las personas desembarcadas y en seguimiento en España.
Los pasajeros llegaron asintomáticos y están sometidos a vigilancia clínica. El objetivo de la cuarentena no es tratar casos confirmados, sino mantener controlados a quienes han permanecido expuestos al brote durante días en el buque. Sanidad ha insistido desde el inicio del dispositivo en que el riesgo para la población general es muy bajo y que los casos sintomáticos fueron evacuados antes de que el barco llegara a Canarias.
La operación se enmarca en la respuesta internacional activada tras la solicitud de la OMS a España para acoger el buque. El Ministerio de Sanidad coordinó el dispositivo con la OMS, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, la Comisión Europea, Países Bajos, Sudáfrica, Cabo Verde y el Gobierno de Canarias.
Francia y Estados Unidos investigan nuevos casos entre repatriados
La fase final del desembarco coincide con el seguimiento de posibles nuevos casos entre pasajeros ya repatriados. En Francia, una de las cinco personas evacuadas del Hondius presentó síntomas durante el vuelo sanitario de regreso y fue trasladada, junto al resto del grupo, al hospital Bichat de París para evaluación médica y aislamiento. Fuentes sanitarias francesas han comunicado después un positivo entre sus repatriados, con evolución clínica bajo vigilancia.
Estados Unidos también ha confirmado un positivo leve por hantavirus, cepa Andes, entre los 17 ciudadanos repatriados desde el crucero, así como otro pasajero con síntomas leves. Ambos casos están siendo atendidos en circuitos sanitarios especializados, con medidas de biocontención durante el traslado.
Estos nuevos datos mantienen activa la vigilancia internacional, aunque no modifican el mensaje principal de las autoridades sanitarias españolas y de la OMS: el riesgo para la población general sigue siendo bajo si se cumplen los protocolos. La cepa Andes del hantavirus puede transmitirse entre personas, pero de forma infrecuente y generalmente asociada a contactos estrechos y prolongados con personas sintomáticas.
Negativos en Alicante y Barcelona
En España, las dos mujeres que permanecían bajo seguimiento tras haber sido contacto de una pasajera fallecida han dado negativo en las pruebas realizadas. Una de ellas, hospitalizada en Alicante, obtuvo un segundo resultado negativo en PCR y pasó a situación de cuarentena; la otra, en Barcelona, también dio negativo en la prueba practicada en el Hospital Clínic.
Pese a estos resultados, ambas deberán mantener vigilancia sanitaria durante varias semanas, de acuerdo con el protocolo establecido. La cautela forma parte del procedimiento habitual en este tipo de alertas, donde el seguimiento de contactos es tan importante como la atención directa a los casos confirmados.
Una operación sanitaria de alcance internacional
El desembarco del Hondius ha supuesto una de las operaciones sanitarias internacionales más complejas gestionadas recientemente en territorio español. El dispositivo ha combinado seguridad portuaria, control epidemiológico, transporte sanitario, coordinación diplomática y repatriaciones escalonadas, todo ello con un pasaje procedente de distintos países y con un brote que ya había provocado fallecimientos antes de la llegada del buque a Tenerife.
Con la salida prevista de los últimos pasajeros, el operativo entra en su fase de cierre en Canarias. El foco se desplaza ahora al seguimiento médico de los repatriados, a la cuarentena de los españoles en Madrid y a la desinfección del buque en Países Bajos. La crisis del Hondius deja una imagen poco habitual: un crucero convertido en asunto sanitario global y un puerto canario funcionando, durante unas horas, como bisagra entre la emergencia, la cooperación internacional y el regreso a casa.





