DeJulius en trance durante el último cuarto / ACB PhotoBaskonia toma aire ante un errático UCAM Murcia en una primera mitad de alto voltaje
La igualdad y la tensión marcaron el ritmo de un primer cuarto muy físico. Ambos conjuntos apostaron por defensas en zona que asfixiaron los ataques, dejando un ajustado 20-18 en los primeros diez minutos. El exceso de revoluciones en la pista derivó en varios encontronazos, obligando al cuerpo arbitral a frenar la dureza con faltas antideportivas para los pívots Diakite (Baskonia) y Cacok (UCAM Murcia), además de señalar faltas técnicas a Omoruyi y Howard Sant-Roos.
Sin embargo, el guión dio un vuelco en el segundo cuarto, donde el conjunto vitoriano supo aprovechar su inercia para comenzar a abrir brecha en el marcador. La sequía ofensiva condenó a un UCAM incapaz de encontrar vías cómodas hacia el aro y lastrado por una puntería nefasta desde el perímetro, firmando un doloroso 2/18 desde la línea de 6,75.
A este apagón exterior se sumaron los desaciertos desde el tiro libre de hombres importantes como DeJulius y Radebaugh. Esta preocupante falta de efectividad murciana sirvió en bandeja a los locales la oportunidad de escaparse, marchándose al túnel de vestuarios con una sólida renta de diez puntos (43-33).
Los vitorianos resisten la rebelión de un estelar DeJulius y sellan la victoria (87-80)
El paso por los vestuarios no cambió la dinámica inicial. El arranque del tercer asalto acentuó el dominio vitoriano, abriendo una brecha que parecía definitiva para las aspiraciones murcianas. Los pupilos de Sito Alonso, frustrados y sin encontrar fluidez ni acierto en ninguna faceta del juego, no lograban dar con la tecla para iniciar la remontada. De esta forma, el Baskonia imponía su ley para marcharse al último descanso con una cómoda renta de 14 puntos (67-53).
Sin embargo, cuando todo apuntaba a un desenlace plácido para los locales, el conjunto universitario tiró de épica y no le perdió la cara al choque. Aferrados a un notable incremento en la intensidad defensiva y, sobre todo, encomendados a un DeJulius absolutamente en trance, el UCAM Murcia comenzó a remar contracorriente. La exhibición ofensiva del exterior, que firmó unos estratosféricos 34 puntos, lideró una cabalgada espectacular que les llegó a colocar a un solo punto de distancia (76-75) a falta de unos agónicos dos minutos para la bocina.
En el momento de la verdad, en el cara o cruz final, la moneda cayó del lado baskonista. Algunos errores de ejecución puntuales del cuadro universitario, sumados a la jerarquía y la calidad individual de los exteriores locales, terminaron por abortar el milagro y decantar la victoria.
Pese a la amargura de rozar la gesta sin premio, el esfuerzo final le otorgaba al UCAM una posibile recompensa vital: salvar el basket average. Una valerosa acción de Radebaugh a falta de apenas cinco segundos cristalizó en un vital 2+1. El exterior sufrió un duro golpe en la caída al recibir la falta, lo que obligó a Forrest a ejecutar desde la línea de personal un tiro libre adicional que valió su peso en oro, pero llegó el jarro de agua fría definitivo con el triple de Luwawu-Cabarrot para cerrar una noche aciaga para los murcianos, donde lo más llamativo fue el pésimo porcentaje desde el triple (5/35).










