José Joaquín Arias Ortín, exdirigente de VOX en Murcia, ha comunicado su baja del partido y su desvinculación total de la formaciónJosé Joaquín Arias Ortín ha comunicado oficialmente su baja como afiliado de VOX y su ruptura total con la formación, tanto en el plano político como personal. La decisión supone una nueva salida en el entorno del partido en la Región de Murcia en un momento especialmente delicado para la organización, marcada en los últimos meses por tensiones internas, dimisiones y enfrentamientos públicos entre antiguos cargos y la dirección.
Arias fue uno de los primeros alcaldes pedáneos de VOX en España, al frente de la Junta Municipal de Guadalupe, y ha ocupado distintas responsabilidades dentro del partido en Murcia. En su escrito de baja recuerda su etapa como coordinador en Murcia, vocal en Guadalupe y responsable de estrategia y comunicación tanto en el Ayuntamiento de Murcia como en la Vicepresidencia del Gobierno regional. VOX lo presentó en 2021 como alcalde pedáneo de Guadalupe tras superar una moción de censura, dentro de una etapa de fuerte proyección interna en el municipio.
El ya exafiliado sostiene que su salida “no responde a un hecho puntual ni a un momento concreto”, sino a “años de decepción acumulada” por la evolución interna del partido. “He dedicado años de mi vida, esfuerzo y renuncias personales a construir VOX Murcia. Precisamente por eso sé perfectamente lo que fue este proyecto y, sobre todo, en lo que se ha convertido”, afirma.
“No voy a permanecer ni un minuto más”
El escrito de Arias carga de forma directa contra el portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Murcia, Luis Gestoso, cuya presencia en la organización considera incompatible con su manera de entender la política. “No voy a permanecer ni un minuto más en un proyecto político en el que figure el nombre de Luis Gestoso”, sostiene.
"Quiero dejar además algo especialmente claro: mi salida responde también a una cuestión de coherencia personal. No voy a permanecer ni un minuto más en un proyecto político en el que figure el nombre de Luis Gestoso. Es incompatible con mis principios y con la forma en la que entiendo la política y el respeto hacia las personas. Su presencia y su manera de actuar generan un rechazo evidente dentro de amplios sectores de la propia organización —muchos de los cuales hoy callan por miedo o interés— y también en buena parte del entorno político y social de la Región de Murcia. Y eso, a estas alturas, es sobradamente conocido. No se trata de un problema puntual ni de una diferencia personal. Es un problema político y humano que afecta gravemente a la credibilidad del proyecto".
Arias asegura que la forma de actuar de Gestoso genera “un rechazo evidente dentro de amplios sectores de la propia organización” y también en parte del entorno político y social de la Región. Sus críticas se producen después de que la concejala María Guerrero anunciara también su salida de VOX en el Ayuntamiento de Murcia y denunciara discrepancias con la dirección local, especialmente con Gestoso, al que reprochó un trato que definió como carente de respeto y educación.
El exdirigente de VOX afirma además que presentó una denuncia formal ante el Comité de Garantías del partido contra Gestoso por unas manifestaciones públicas que consideraba ofensivas, injuriosas y contrarias a los estatutos de la formación. Según Arias, “pese a la gravedad de los hechos denunciados y al tiempo transcurrido, no ha existido absolutamente ninguna respuesta ni actuación por parte del partido”.
A su juicio, ese silencio refleja “la deriva interna existente” y una “diferente vara de medir” según quién protagonice los hechos. “Cuando un partido ignora denuncias internas de esta naturaleza y protege determinados comportamientos por afinidad o cercanía personal, deja de existir cualquier garantía real para sus afiliados”, añade en su escrito.
Críticas a las purgas internas y a la falta de transparencia
Arias no limita su salida a un enfrentamiento personal. En su comunicado acusa a VOX de haber dejado atrás los principios de mérito y capacidad para convertirse en una estructura donde, según denuncia, se aparta a quienes tienen criterio propio y se promociona a perfiles cuya principal virtud es “la obediencia, la afinidad interna o el parentesco con determinadas personas”.
El exafiliado habla de “purgas internas”, “miedo interno” y “control absoluto”. “Veo cómo se intenta borrar años de trabajo, desacreditar a personas que han sostenido el proyecto y construir una estructura basada en el miedo interno y el control absoluto. Y eso no es un hecho aislado. Es un patrón”, sostiene.
También muestra preocupación por la gestión de los recursos y por las informaciones publicadas sobre la Fundación Disenso, vinculada a VOX y presidida por Santiago Abascal. En octubre de 2025, distintos medios publicaron que la fundación había registrado pérdidas cercanas a los 374.000 euros en 2024 pese a haber recibido cerca de 11 millones de euros procedentes del partido en los últimos años.
Arias considera que esos datos exigen “explicaciones claras, transparencia real y mecanismos de control efectivos”. En su escrito va más allá y denuncia “opacidad, concentración de poder y ausencia absoluta de autocrítica”. “Lo verdaderamente preocupante es el modelo de dirección que existe detrás: una estructura cada vez más cerrada, controlada por cuatro amigos de Abascal que han convertido VOX en su negocio”, afirma.
El nuevo capítulo de una crisis abierta en VOX Murcia
La salida de José Joaquín Arias llega después de meses de fuerte tensión dentro de VOX Murcia. En febrero, la dirección regional dimitió en bloque y dejó aislado al entonces presidente autonómico, José Ángel Antelo, en un movimiento que forzó la intervención de la dirección nacional y la designación de una gestora.
Arias sostiene ahora que el caso de Antelo no es un episodio aislado, sino “la manifestación más evidente de una deriva” que, asegura, lleva tiempo observando. “No puede ser que un día se ofrezcan responsabilidades a una persona y al siguiente se intente destruirla públicamente por no plegarse a determinadas dinámicas internas”, afirma.
En su escrito, el exdirigente murciano recuerda también la salida o ruptura con perfiles nacionales relevantes como Javier Ortega Smith, Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio o Juan García-Gallardo, y sostiene que “ya no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural”. En marzo, VOX expulsó definitivamente a Ortega Smith y abrió expediente disciplinario a Antelo, dentro de un proceso de fuerte reordenación interna del partido.
Una ruptura “definitiva”
Arias concluye su escrito con una ruptura completa con la formación. “Después de todo lo que he dado por este proyecto, no voy a seguir formando parte de una organización que, en mi opinión, ha perdido completamente el rumbo, el respeto hacia su propia gente y la coherencia con los principios que decía defender”, señala.
Su salida suma un nuevo capítulo a la crisis interna de VOX en la Región de Murcia, donde los conflictos entre cargos, exdirigentes y dirección nacional han dejado de ser movimientos soterrados para convertirse en una cadena pública de reproches, bajas y acusaciones. En este caso, Arias no solo abandona el partido, sino que rompe con el proyecto político al que dedicó años de militancia y lo hace señalando directamente a la dirección interna, a Luis Gestoso y al modelo de poder que, según denuncia, se ha impuesto dentro de la organización.




