Inicio de las obras de renovación de la Morería Baja - Coordinadora del MolineteLa Coordinadora para la Defensa del Cerro del Molinete y su entorno ha presentado una denuncia ante el Juzgado de Guardia y ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, el Seprona, contra el inicio de las obras de renovación de la Morería Baja por parte del Ayuntamiento de Cartagena. El colectivo patrimonialista ya había advertido de que acudiría a la vía judicial si la actuación seguía adelante sin atender las exigencias que considera necesarias para garantizar la protección arqueológica, ambiental y de salud laboral en la zona.
La denuncia llega apenas un día después de que el Ayuntamiento iniciara, el 21 de mayo, los trabajos de renovación de la Morería Baja y su entorno, una actuación con supervisión arqueológica, un presupuesto de 295.441,53 euros y un plazo previsto de ejecución de cuatro meses. Las obras afectan también a las calles Subida de San Antonio y Cantarerías, e incluyen la renovación del pavimento, el soterramiento del cableado, la mejora de la iluminación, la limpieza y desbroce del terreno y la adecuación de espacios urbanos deteriorados.
La Coordinadora sostiene que el Ayuntamiento ha iniciado los trabajos sin cumplir las exigencias planteadas por el Ministerio de Cultura en enero de 2022, cuando reclamó la redacción de un Plan Especial y de un Plan Director específico para el cerro del Molinete antes de acometer actuaciones en este ámbito. En aquel pronunciamiento, Cultura pidió una hoja de ruta para la recuperación, investigación y conocimiento integral del bien.
El colectivo también denuncia que la actuación se desarrolla sin una excavación arqueológica previa en el terreno donde, según afirma, se pretenden introducir canalizaciones subterráneas. La Coordinadora advierte de que los estudios arqueológicos del entorno apuntan a la posible presencia, a escasa profundidad, de restos vinculados a una calzada romana porticada, construcciones púnicas y estructuras del barrio portuario y artesanal romano.
Riesgos patrimoniales y ambientales
Además del posible impacto arqueológico, la Coordinadora asegura haber recogido la preocupación de vecinos de la zona ante los riesgos que, a su juicio, podría generar el movimiento de tierras con maquinaria pesada en un suelo que considera potencialmente contaminado. Según el colectivo, antes de ejecutar los trabajos debería haberse realizado una caracterización del suelo y aplicado medidas específicas de prevención ambiental y de salud laboral.
La entidad ha comunicado también la denuncia a la Fiscalía y a la Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma, con el objetivo de que se analice la actuación desde la perspectiva patrimonial y ambiental.
El pasado abril, la Coordinadora ya pidió la paralización cautelar de las obras de Morería Baja por considerar que podían afectar a un entorno de alta sensibilidad arqueológica. Entonces reclamó al Ayuntamiento y a Patrimonio Cultural que detuvieran la actuación hasta aclarar su encaje legal y patrimonial, y advirtió de que acudiría a los tribunales si no se atendían sus peticiones.
El Ayuntamiento, por su parte, ha defendido que la intervención se ejecuta con supervisión arqueológica y que el objetivo de la obra es mejorar la seguridad peatonal, renovar el pavimento deteriorado, soterrar instalaciones y recuperar espacios degradados del casco histórico. La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha señalado que Morería Baja y Cantarerías son vías muy transitadas por peatones que se desplazan entre Puertas de Murcia, Santa Florentina y San Fernando, y ha defendido que la actuación contribuirá a revitalizar el entorno urbano.
Tres décadas de defensa del Molinete
La Coordinadora recuerda que lleva cerca de 30 años reclamando que esta zona se integre en el parque arqueológico del Molinete y acusa al Ayuntamiento de incumplir compromisos políticos de protección del entorno. En su denuncia pública, el colectivo critica tanto a Vox como a la alcaldesa Noelia Arroyo por no mantener, según sostiene, sus promesas de no urbanizar esta área.
“Han demostrado que son dos partidos sin palabra, pero también sin visión del interés general a corto, medio y largo plazo que supondría poner en valor el patrimonio arqueológico del subsuelo de esta ladera”, afirma la Coordinadora, que advierte además de que el tiempo volverá a darle la razón si la sociedad municipal Casco Antiguo saca a la venta terrenos en la zona.
El conflicto por la Morería Baja vuelve a evidenciar la dificultad de actuar en el casco histórico de Cartagena, donde cada mejora urbana convive con la obligación de proteger un patrimonio arqueológico especialmente sensible. El Ayuntamiento defiende una obra de mejora peatonal y revitalización del centro; la Coordinadora ve una amenaza para el patrimonio arqueológico y reclama que no se actúe sin planes, excavación y garantías suficientes.











