Foto: Casademont ZaragozaZaragoza aprieta los dientes, pero el acierto exterior sostiene al UCAM Murcia (43-45)
Primera mitad de altísima tensión e intensidad en la pista. El Casademont Zaragoza saltó al parqué con el cuchillo entre los dientes, consciente de todo lo que hay en juego de cara a la permanencia. Desplegando una defensa al límite de la falta y sumamente agresiva —muy permitida por el criterio arbitral en los contactos—, y capturando hasta 11 rebotes ofensivos. El conjunto maño logró colapsar el juego fluido del UCAM Murcia, obligando a los universitarios a masticar arena en cada posesión.
Sin embargo, cuando más sufrían los de Sito Alonso en la pintura, el talento exterior salió al rescate. El cuadro murciano firmó una primera parte excelsa desde la línea de tres puntos con un estratosférico 10 de 14 en triples. El gran protagonista del bombardeo fue Kelan Martin, quien castigó una y otra vez la defensa local firmando una tarjeta impecable de 5 de 6 en lanzamientos de tres.
Gracias a ese acierto exterior, el UCAM logró marcharse al descanso con una mínima ventaja (43-45) tras unos primeros veinte minutos de pura batalla física.
Los universitarios sellaron un triunfo de época tras una segunda mitad en la que supo madurar el partido, contener la agresividad local y certificar su victoria número 24 de la temporada —la décima a domicilio—, lo que supone un récord histórico para la entidad y le mantiene de lleno en la batalla por la segunda plaza. Tras el paso por vestuarios, el guión cambió por completo gracias a la irrupción de Mike Forrest, quien se erigió como el líder absoluto del equipo aportando en ataque y mordiendo en defensa. A su festival se sumaron los primeros puntos de David DeJulius y la sólida presencia de Cate en la pintura, un esfuerzo colectivo que permitió a los universitarios romper el partido y estirar la ventaja hasta rozar los 20 puntos de diferencia.
Sin embargo, Zaragoza tiró de orgullo en el último cuarto para apurar sus opciones de permanencia y logró maquillar el resultado, recortando la distancia por debajo de los 10 puntos en los minutos finales. Este bache provocó un monumental y previsor enfado de Sito Alonso en el banquillo, consciente de la importancia de mantener la tensión competitiva de cara a lo que está en juego. A pesar del arreón maño, el UCAM supo volver a reaccionar y amarrar un triunfo histórico en el que Kelan Martin se coronó como el MVP indiscutible del choque, firmando una actuación soberbia con 23 puntos, seguido de cerca por un Sant-Roos letal en el último cuarto, que se fue hasta los 14 puntos y 20 de valoración.











