Manolo Torres junto a miembros del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Cartagena.La militancia del PSOE de Cartagena está convocada a participar, este martes, en una consulta interna que puede resultar determinante en el actual tablero político del Ayuntamiento de Cartagena. Sobre la mesa se encuentra la moción de censura registrada junto a Movimiento Ciudadano y Sí Cartagena contra el Gobierno municipal presidido por Noelia Arroyo, una iniciativa que será debatida en el pleno previsto para el próximo 2 de junio y que ha abierto un escenario de máxima tensión institucional en la ciudad.
La votación se desarrollará de forma presencial en una franja horaria concreta, entre las 18:00 y las 20:00 horas, en un proceso en el que están llamados a participar 689 militantes del PSOE y de Juventudes Socialistas con derecho a voto. La organización ha diseñado una distribución territorial de las mesas con el objetivo de facilitar el acceso y favorecer la participación, en un intento de que la decisión final refleje de la forma más amplia posible la voluntad de la base socialista.
En este sentido, el partido ha articulado cinco puntos de votación repartidos por diferentes zonas del municipio. La sede de la calle Salitre acogerá las agrupaciones de distrito Cartagena Centro Poniente y Levante, además de Juventudes Socialistas, concentrando así una parte significativa del censo. La agrupación Sur ejercerá su derecho a voto en el local social de la Asociación de Vecinos de Santa Lucía, mientras que la Norte lo hará en el centro social de Los Dolores. Por su parte, la agrupación Oeste acudirá al local social de Galifa, y la Este-Litoral se desplazará hasta la Casa del Pueblo del Llano del Beal, configurando un mapa de participación que recorre buena parte del término municipal.
Desde la dirección socialista, el secretario general de los socialistas cartageneros, Manolo Torres, ha enmarcado esta consulta como un ejercicio de democracia interna, subrayando que el objetivo principal es “facilitar la participación de los militantes, ya que son ellos los que tienen la última palabra, como ocurre en todos los procesos del partido”. Una afirmación que refuerza la idea de que la decisión no se limita a un ámbito orgánico, sino que adquiere una dimensión política de primer orden dentro de la estrategia de la formación.
El posicionamiento del partido respecto a la moción se sostiene en un discurso crítico hacia la gestión del actual Gobierno municipal. El PSOE sostiene que la iniciativa responde a la necesidad de “poner fin a la paralización en la que el Partido Popular tiene sumida a Cartagena por su nefasta gestión económica, política y social del municipio”, una formulación que refleja el tono de confrontación política que ha ido intensificándose en las últimas semanas.
En este contexto, la consulta interna no se percibe únicamente como un trámite organizativo, sino como una pieza clave dentro de un proceso político más amplio. El resultado de la votación será interpretado como el aval o el freno de la militancia a una estrategia que podría alterar de manera sustancial la correlación de fuerzas en el consistorio cartagenero.










