Imagen de archivoEspaña y otros quince Estados miembros de la Unión Europea han reclamado un aumento de los fondos destinados a la Política Agrícola Común, la Política Pesquera Común y la Política de Cohesión en el próximo presupuesto europeo para el periodo 2028-2034. Los países firmantes advierten de que estas partidas se enfrentan a recortes en términos reales, pese al incremento global previsto para el nuevo Marco Financiero Plurianual.
La petición figura en una declaración conjunta de los denominados ‘Amigos de la Cohesión’, integrada por España, Bulgaria, Chequia, Croacia, Estonia, Grecia, Italia, Lituania, Letonia, Malta, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia y Eslovaquia.
Los dieciséis países defienden que la PAC, la pesca y la cohesión territorial son políticas esenciales para garantizar la convergencia entre regiones, el crecimiento económico, la seguridad alimentaria y la visibilidad de la acción europea entre los ciudadanos. A su juicio, no tendría sentido elevar el volumen del presupuesto comunitario y, al mismo tiempo, debilitar las políticas que más impacto tienen sobre el territorio.
Un reembolso más gradual de fondos Next Generation
La declaración también abre la puerta a estudiar un esquema más gradual para devolver la deuda emitida por la Unión Europea con el objetivo de financiar Next Generation EU, el fondo de recuperación aprobado tras la pandemia. Los países firmantes consideran que una devolución menos abrupta permitiría liberar margen presupuestario para sostener inversiones estratégicas y bienes públicos europeos.
Además, se muestran partidarios de debatir nuevos recursos propios para la UE, siempre que sean “genuinos, justos, sencillos y no regresivos”. La idea es reducir la presión sobre los presupuestos nacionales y dotar a la Unión de más capacidad financiera en un momento marcado por las necesidades de inversión en defensa, competitividad, transición ecológica, digitalización y autonomía estratégica.
Los firmantes también rechazan recuperar compensaciones vinculadas al recurso propio basado en la Renta Nacional Bruta, al considerar que no existe una justificación política ni económica para reintroducir ese tipo de mecanismos en la parte de ingresos del presupuesto europeo.
Defensa del modelo territorial
Otro de los puntos centrales de la declaración es la defensa de la Política de Cohesión como instrumento de desarrollo territorial y no como una herramienta permanente de gestión de crisis. Los países firmantes piden reducir la propuesta de reservar un 10% de estos fondos para emergencias y reclaman que cualquier reprogramación de partidas siga siendo voluntaria para los Estados miembros.
También defienden que la programación y distribución de los fondos europeos continúe siendo responsabilidad de los gobiernos nacionales, dentro del principio de gestión compartida. En este sentido, avisan de que las recomendaciones de la Comisión Europea no deben convertirse automáticamente en obligaciones, porque eso podría debilitar el enfoque territorial de estas políticas.
La declaración respalda, no obstante, el futuro Fondo Europeo de Competitividad, aunque reclama que su acceso sea efectivo e inclusivo en toda la Unión. Los países piden medidas específicas para facilitar la participación de entidades con menos experiencia, especialmente pequeñas y medianas empresas.
España sitúa la ambición en el 2% del PIB
A su llegada a la reunión de ministros europeos celebrada en Bruselas para abordar el futuro marco presupuestario, el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro, defendió que la declaración conjunta aborda el “cómo” debe alcanzar la UE el nivel de ambición que reclaman estos países.
“Lo que es particularmente exitoso para España de esta declaración es que habla de cómo vamos a conseguir ese nivel de ambición que persigue y que, en el caso de España, situamos en el 2% del PIB”, señaló Sampedro.
El secretario de Estado puso en valor que los dieciséis países se muestren abiertos a debatir no solo sobre nuevos recursos propios, sino también sobre un “repago gradual de la deuda” de Next Generation EU y sobre la emisión de nueva deuda conjunta.
“Sabemos que muchos Estados miembros han hecho un esfuerzo para acomodarlo en esta declaración, pero es evidente que es la respuesta a cómo situar el marco financiero plurianual al nivel de ambición que necesita la UE”, añadió.





