Cuarta edición del informe 'Radiografía de Empleos y Sectores Emergentes' de DigitalES, presentado este jueves en Madrid - DIGITALESEl empleo tecnológico comienza a ganar peso fuera de Madrid y Barcelona, aunque la concentración en estos dos grandes polos sigue siendo estructural. La Región de Murcia figura, junto a Zaragoza, Málaga y Almería, entre los territorios que empiezan a destacar en ámbitos como el ‘cloud’, la ciberseguridad y los centros de datos, según la cuarta edición del informe ‘Radiografía de Empleos y Sectores Emergentes’, elaborado por DigitalES.
El estudio apunta a una evolución del mercado laboral tecnológico en la que la inteligencia artificial, la nube, la ciberseguridad y los centros de datos están redefiniendo tanto los perfiles profesionales más demandados como la distribución territorial de las oportunidades.
Uno de los datos más relevantes del informe es el crecimiento del 75% en las ofertas vinculadas a ‘data centers’ en los últimos dos años. Los centros de datos se consolidan así como uno de los grandes motores de empleo tecnológico de la próxima década, no solo por su impacto directo en perfiles técnicos, sino también por su capacidad para generar demanda en áreas como mantenimiento, energía, climatización, seguridad, redes, logística y gestión de infraestructuras críticas.
En este nuevo mapa, la Región de Murcia aparece como uno de los territorios con capacidad de crecimiento en empleo tecnológico, especialmente en actividades relacionadas con la digitalización empresarial, la seguridad informática, los servicios en la nube y las infraestructuras de datos. La tendencia confirma que la expansión tecnológica ya no se limita exclusivamente a las grandes capitales, aunque Madrid y Barcelona mantienen todavía una posición dominante.
La IA cambia la puerta de entrada al sector
El informe de DigitalES también constata un cambio profundo en el acceso al empleo tecnológico. Por primera vez, el estudio detecta una caída del 33% en las ofertas para programadores júnior, frente a un crecimiento del 13% en las vacantes destinadas a perfiles sénior.
La IA no elimina la necesidad de talento, pero sí modifica el tipo de talento que buscan las empresas. Los perfiles de acceso deberán adaptarse a funciones más ligadas a la supervisión, validación, control de calidad y uso estratégico de soluciones generadas por inteligencia artificial.
En paralelo, las ofertas que requieren conocimientos de herramientas de inteligencia artificial crecieron un 64% en un año, hasta alcanzar 8.713 ofertas únicas en el primer trimestre de 2026. Entre los perfiles con mayor crecimiento aparece el diseñador de sistemas inteligentes de TIC, con un aumento del 351% entre 2024 y 2025, una figura llamada a actuar como arquitecto de soluciones basadas en IA.
El auge del talento híbrido
Otra de las grandes conclusiones del informe es el avance del talento híbrido. La tecnología deja de ser un terreno reservado exclusivamente a informáticos e ingenieros para integrarse en profesiones vinculadas a la sanidad, el derecho, la industria, las finanzas, la educación, la atención al cliente o el marketing.
La demanda de perfiles que combinan especialización sectorial con capacidades digitales avanzadas ha crecido un 237% en dos años. Este cambio anticipa un mercado laboral en el que el conocimiento técnico será importante, pero no suficiente. Las empresas buscan profesionales capaces de aplicar la tecnología dentro de contextos concretos y con una comprensión real del sector en el que trabajan.
Así comienzan a consolidarse perfiles como responsables de recursos humanos que utilizan IA en procesos de selección, abogados especializados en ‘LegalTech’, financieros con dominio de analítica de datos o profesionales de atención al cliente con competencias en ciberseguridad.
La ciberseguridad, de hecho, se consolida como una disciplina transversal. El informe detecta crecimientos del 69% en atención al cliente, del 68% en el sector legal y del 55% en educación y formación. La protección de datos, sistemas y procesos ya no pertenece únicamente a los departamentos técnicos, sino que empieza a formar parte de las competencias necesarias en múltiples ámbitos profesionales.
Las habilidades personales ganan peso
El informe también refleja que las competencias personales han pasado a convertirse en un criterio de selección cada vez más relevante. El 41% de las ofertas ya las exige, frente al 34% registrado en 2024.
Entre las habilidades más demandadas figuran la comunicación, la planificación y organización, la orientación a resultados y el análisis de problemas. En un entorno tecnológico cada vez más complejo, las empresas no solo buscan perfiles capaces de manejar herramientas, sino profesionales que sepan interpretar información, trabajar en equipo, tomar decisiones y adaptarse a cambios constantes.
La brecha de género persiste
Pese al crecimiento del sector, la brecha de género continúa siendo uno de los grandes retos del empleo digital. Según el informe, solo el 19,6% de los especialistas digitales son mujeres. Además, la brecha salarial alcanza el 9,5%, dos puntos por encima de la media.
Estos datos reflejan que el avance del empleo tecnológico no garantiza por sí solo una mayor igualdad si no se acompaña de políticas de formación, orientación, captación de talento femenino y mejora de las condiciones de acceso y promoción dentro del sector.
La Región de Murcia ante una oportunidad tecnológica
Para la Región de Murcia, el informe abre una oportunidad relevante. El crecimiento de la demanda en ‘cloud’, ciberseguridad y centros de datos puede reforzar la posición del territorio dentro del mapa tecnológico nacional, siempre que exista una estrategia capaz de conectar formación, empresas, infraestructuras y talento local.
La descentralización del empleo tecnológico permite que territorios medianos ganen protagonismo, pero también exige anticiparse a las necesidades del mercado. La formación especializada, la actualización de competencias y la capacidad para retener talento serán claves para que la Región no sea solo un punto emergente en el mapa, sino un polo tecnológico con recorrido.





