Foto: Cantera GranaEl primer capítulo de la gran final regional por el ascenso a Segunda Federación cumplió con las expectativas de intensidad y dramatismo. El Olímpico de Totana y el Real Murcia Imperial firmaron unas competitivas tablas (1-1) en el estadio Juan Cayuela, dejando la eliminatoria completamente abierta de cara al choque de vuelta.
El conjunto dirigido por Paco Lorca golpeó primero. Tras unos compases iniciales de mutuo tanteo, Andrés Navarro desató la euforia en la grada local en el minuto 13, cazando un balón suelto tras una serie de rechaces en el área visitante para firmar el 1-0. La réplica del filial grana no se hizo esperar, pero el guardameta local, Peña, evitó el empate inmediato con una intervención de mérito ante el atacante Divine. A partir de ese momento, el Imperial adueñó de la posesión, chocando una y otra vez contra la disciplinada y sólida muralla defensiva de los totaneros hasta el descanso.
El guion del partido cambió por completo en la reanudación. En el minuto 58, el propio Andrés Navarro vio la segunda tarjeta amarilla y fue expulsado. Con diez futbolistas sobre el césped y más de media hora por delante, el Olímpico se vio obligado a replegar filas y priorizar la resistencia defensiva ante un Imperial que volcó por completo el campo a su favor. El acoso de los pupilos murcianistas encontró su recompensa en el minuto 78. En una llegada precisa por banda, Eloy Giménez puso un centro medido que Divine Yeboah cabeceó con potencia al fondo de la red para establecer el definitivo 1-1.
Con este resultado, el Real Murcia Imperial viaja a su feudo con una sutil ventaja estratégica: en caso de que persistiera el empate tras una prórroga en el partido de vuelta, lograría la clasificación gracias a su mejor estatus en la liga regular. Al Olímpico de Totana solo le vale la victoria en la Nueva Condomina para seguir alimentando su sueño de ascenso y acceder a la final nacional contra el representante de Navarra.











