Imagen de archivo.Ventiladores funcionando a pleno rendimiento, persianas bajadas durante gran parte de la jornada y alumnos buscando refugio en los rincones más frescos de los centros. La llegada de la primera gran ola de calor del año ha vuelto a poner en evidencia uno de los problemas recurrentes de la educación pública en la Región de Murcia: la falta de climatización adecuada en numerosos colegios e institutos.
Con los termómetros rozando los 40 grados en el exterior y temperaturas que en algunas aulas se acercan a los 30 grados, la recta final del curso se desarrolla en condiciones que familias, sindicatos y partidos de la oposición consideran incompatibles con una enseñanza de calidad. La situación ha provocado una nueva batalla política entre PSOE y PP, que cruzan acusaciones sobre la gestión de las infraestructuras educativas mientras miles de estudiantes afrontan los exámenes finales en espacios que, según denuncian docentes y padres, se convierten en auténticos hornos durante las horas centrales del día.
La polémica se ha intensificado después de que el PSOE de Murcia presentara una denuncia ante la Inspección de Trabajo por las elevadas temperaturas registradas en varios centros educativos del municipio. Los socialistas sostienen que el problema se repite año tras año sin que exista una solución definitiva y critican que la Administración regional no haya acometido las inversiones necesarias para garantizar unas condiciones térmicas adecuadas.
Según explicó la concejal socialista Esther Nevado, en algunos colegios se han registrado temperaturas de entre 28 y 30 grados dentro de las aulas durante el horario lectivo. Entre los centros señalados figura el CEIP Santa María de Gracia, donde las mediciones realizadas por la comunidad educativa habrían reflejado niveles de calor que dificultan tanto la actividad docente como la concentración de los alumnos.
"La situación es insostenible", denuncian desde el PSOE, que considera que el Gobierno regional ha convertido la climatización de los centros educativos en una asignatura pendiente. Los socialistas sostienen que la falta de aire acondicionado afecta directamente al rendimiento académico y al bienestar de estudiantes y profesores, especialmente en una comunidad autónoma que cada año registra episodios de calor extremo más tempranos y prolongados.
La denuncia también pone el foco en el estado de las infraestructuras eléctricas de muchos colegios. Según la oposición, existen centros donde las instalaciones son tan antiguas que ni siquiera permiten incorporar nuevos sistemas de climatización sin acometer previamente una reforma integral de la red eléctrica. Esta circunstancia obliga en algunos casos a buscar soluciones provisionales mediante ventiladores o equipos portátiles que resultan insuficientes cuando las temperaturas se disparan.
Desde el PSOE denuncian además que algunas asociaciones de madres y padres han tenido que colaborar económicamente para adquirir aparatos de aire acondicionado o mejorar determinados espacios, una situación que, a su juicio, genera desigualdades entre centros educativos en función de la capacidad económica de sus comunidades escolares.
El aumento de las temperaturas coincide con un momento especialmente sensible del calendario académico. Durante estas semanas, miles de estudiantes afrontan evaluaciones finales y actividades de cierre de curso. Profesores consultados por distintas organizaciones educativas aseguran que el calor provoca una reducción de la capacidad de atención, incrementa la fatiga y dificulta el desarrollo normal de las clases, especialmente en aulas orientadas al sur o ubicadas en edificios antiguos con escaso aislamiento térmico.
La respuesta del Partido Popular no se hizo esperar. Desde la formación que gobierna el consistorio capitalino rechazaron las críticas socialistas y defendieron la gestión desarrollada en los últimos años para modernizar las infraestructuras educativas. Los populares aseguran que existe un plan de mejora de la eficiencia energética y climatización de los centros que ya ha permitido actuar en numerosos colegios e institutos.
El PP sostiene que el Gobierno local ha incrementado de forma significativa la inversión educativa y recuerda que se están ejecutando proyectos destinados a renovar instalaciones eléctricas, mejorar el aislamiento térmico de los edificios y dotar a los centros de sistemas más eficientes de refrigeración. Según la formación, se trata de actuaciones complejas que requieren importantes inversiones y que no pueden ejecutarse de manera simultánea en toda la red educativa.
Los populares acusan además al PSOE de utilizar una situación coyuntural para generar alarma social y obtener rédito político. Desde el Gobierno regional subrayan que la climatización de los colegios constituye una prioridad y destacan que durante los últimos años se han destinado millones de euros a la construcción de nuevos centros y a la mejora de las instalaciones existentes.
Mientras continúa el intercambio de reproches entre Gobierno y oposición, las familias reclaman soluciones inmediatas. Asociaciones de padres y madres consideran que el debate político no puede ocultar una realidad que se repite cada mes de junio: aulas donde resulta difícil mantener la concentración, espacios comunes saturados por el calor y estudiantes que deben completar su jornada escolar en condiciones cada vez más exigentes.
La controversia vuelve a poner sobre la mesa un desafío que trasciende la coyuntura de una ola de calor concreta. Expertos en educación y sostenibilidad advierten de que la adaptación climática de los centros escolares será una de las grandes cuestiones de la próxima década. La necesidad de edificios más eficientes, mejor aislados y preparados para soportar temperaturas extremas aparece ya como una exigencia ineludible en una región donde el calor gana terreno año tras año.











