Un canal del Trasvase Tajo-Segura - CARMASAJA Murcia ha presentado formalmente sus alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes, ETI, del cuarto ciclo de planificación hidrológica 2028-2033 de la Demarcación Hidrográfica del Segura, en las que reclama una gestión del agua “coherente y eficiente” y una política hídrica nacional basada en el aprovechamiento integral de todos los recursos disponibles.
La organización agraria ha trasladado a la Confederación Hidrográfica del Segura un documento en el que defiende la necesidad de garantizar la viabilidad del regadío, la continuidad de la actividad ganadera y el equilibrio entre sostenibilidad ambiental, desarrollo económico y cohesión territorial, especialmente en una cuenca estructuralmente deficitaria como la del Segura.
ASAJA Murcia sostiene que España necesita una política de agua seria, estable y basada en criterios técnicos y de interés general. En este sentido, considera que no resulta comprensible que, mientras unas zonas del país sufren inundaciones recurrentes y pérdidas millonarias por lluvias torrenciales, otras sigan soportando restricciones estructurales que ponen en riesgo la producción agraria y el empleo en el medio rural.
La organización defiende avanzar hacia una gestión hídrica que permita almacenar, conectar y redistribuir recursos allí donde sean necesarios, evitando que se pierda un recurso estratégico mientras territorios productivos afrontan déficits permanentes.
El regadío, sector estratégico para la Región
En sus alegaciones, ASAJA Murcia reclama que el regadío profesional sea reconocido expresamente como un sector estratégico para la Región de Murcia por su impacto directo sobre el empleo, la industria agroalimentaria, las exportaciones hortofrutícolas y la fijación de población en el medio rural.
Entre las principales propuestas planteadas por la organización figuran el refuerzo de la garantía hídrica mediante nuevas infraestructuras de regulación e interconexión; la incorporación prioritaria de la conexión del Altiplano con el trasvase Júcar-Vinalopó; la defensa del carácter estructural e irrenunciable del Trasvase Tajo-Segura; y la garantía de acceso al agua para la actividad ganadera como uso prioritario vinculado al abastecimiento y al bienestar animal.
ASAJA Murcia subraya que el futuro de la agricultura del sureste español depende de una planificación que asegure recursos suficientes y estables, especialmente en un territorio donde la falta de agua condiciona directamente la actividad económica, el empleo y la competitividad del sector agroalimentario.
Aprovechar las aguas pluviales
La organización agraria también reclama una apuesta decidida por las infraestructuras de defensa frente a avenidas y por el aprovechamiento posterior de las aguas pluviales almacenadas para uso agrícola.
ASAJA considera imprescindible actuar con visión de país y transformar los episodios de lluvias torrenciales y escorrentías en oportunidades para mejorar la disponibilidad de agua, reducir daños en el territorio y reforzar la seguridad hídrica de las explotaciones.
En esta línea, defiende la construcción de nuevas infraestructuras hidráulicas estratégicas y una regulación más ágil que facilite a agricultores y comunidades de regantes recoger y almacenar agua de lluvia dentro de sus propias explotaciones. Según la organización, esta medida permitiría reducir riesgos de escorrentía y mejorar el aprovechamiento del recurso.
Revisión de las aguas subterráneas
Otro de los puntos incluidos en las alegaciones es la necesidad de revisar con rigor la situación de las aguas subterráneas, a partir de datos hidrogeológicos actualizados.
ASAJA Murcia rechaza decisiones automáticas que puedan suponer pérdidas de derechos consolidados sin respaldo técnico suficiente y reclama que cualquier medida relacionada con acuíferos, extracciones o restricciones se base en información científica contrastada y actualizada.
La organización recuerda además que el regadío murciano es uno de los más eficientes de Europa, con elevados niveles de modernización y un uso altamente optimizado del agua. Por ello, considera injustificado seguir trasladando al sector nuevas limitaciones sin reconocer el esfuerzo realizado durante décadas en eficiencia, reutilización y sostenibilidad.
Para ASAJA Murcia, el cuarto ciclo de planificación hidrológica debe servir para abordar el déficit estructural de la cuenca del Segura desde una perspectiva realista, técnica y útil para el conjunto del territorio.
La organización concluye que el futuro de la agricultura del sureste español requiere una política hídrica nacional que abandone planteamientos ideológicos y se base en planificación real, inversiones eficaces, coordinación territorial y aprovechamiento de todos los recursos disponibles.





