Estabilizado el incendio cerca de Los Garres, Murcia - ArchivoLa tranquilidad apenas duró unas horas. Después de que el incendio forestal de Los Garres fuera declarado oficialmente extinguido este sábado, dos nuevos focos detectados durante la tarde obligaron a movilizar de nuevo a los servicios de emergencia y reavivaron la preocupación en una zona que todavía trata de recuperarse de uno de los mayores incendios registrados en la Región de Murcia en los últimos años.
Los dos incendios fueron controlados con rapidez gracias a la vigilancia permanente desplegada en el perímetro afectado y a la rápida intervención de los bomberos. Sin embargo, los nuevos episodios evidencian que el riesgo no desaparece automáticamente cuando un gran incendio se da por extinguido y que las labores de seguimiento siguen siendo fundamentales durante los días posteriores.
El primero de los avisos se recibió a las 15.05 horas en un terreno agrícola situado muy cerca de la superficie quemada por el incendio principal. Hasta la zona se desplazó una dotación de seis efectivos, que logró extinguir las llamas en menos de una hora.
Poco después, a las 16.10 horas, se produjo una segunda intervención en una zona conocida como La Finca. Este nuevo foco presentaba una particularidad relevante: se localizaba fuera del perímetro afectado por el incendio principal, por lo que los servicios de emergencia lo consideran un episodio independiente.
En ambos casos la actuación fue rápida y efectiva, evitando que las llamas encontraran condiciones favorables para propagarse.
Vigilancia permanente sobre el terreno
Aunque el incendio principal ya ha sido extinguido, en la zona continúan trabajando brigadas forestales, agentes medioambientales y personal especializado en labores de vigilancia y refresco del terreno. Su misión es localizar puntos calientes, evitar reproducciones y proteger tanto las áreas forestales como las explotaciones agrícolas próximas.
Según fuentes de los servicios de emergencia, uno de los focos detectados este sábado podría estar relacionado con rescoldos avivados por el viento, una circunstancia relativamente habitual tras incendios de gran magnitud. El segundo, sin embargo, al producirse fuera de la zona quemada, se considera un nuevo incendio.
La presencia permanente de efectivos sobre el terreno y la vigilancia ciudadana han resultado determinantes para detectar ambos episodios en sus fases iniciales.
La investigación sigue abierta
Mientras tanto, la investigación sobre el origen del incendio que arrasó 177 hectáreas del Parque Regional de El Valle y Carrascoy continúa abierta. Los trabajos están siendo desarrollados por especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y por la Unidad de Análisis de Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma.
Desde los primeros momentos de la emergencia se manejó la hipótesis de una causa humana, aunque los investigadores aún no han determinado si el fuego fue consecuencia de una negligencia o si pudo tratarse de una acción intencionada.
El incendio, declarado el pasado 2 de junio entre Los Garres, obligó al desalojo preventivo de un centenar de vecinos y movilizó a más de 400 efectivos, además de recursos aéreos y unidades de la UME. Finalmente quedó extinguido este sábado tras afectar a 177 hectáreas, aproximadamente la mitad de ellas dentro del espacio protegido de El Valle y Carrascoy.










