Foto: MotoGpRozando la gloria con las manos. Así se ha quedado Pedro Acosta en el Gran Premio de Hungría, tras firmar una actuación soberbia que a punto estuvo de certificar su primera victoria en la categoría reina. El piloto murciano comandó la carrera con autoridad durante la mayor parte de las vueltas, imponiendo un ritmo espectacular a lomos de su KTM y demostrando que el futuro del motociclismo ya está aquí.
Sin embargo, el destino tenía guardado un guion de nostalgia y épica. Un insaciable Marc Márquez, que no saboreaba las mieles del triunfo desde aquel recordado Gran Premio de San Marino en 2025, tiró de veteranía y ritmo en el tramo final para arrebatarle el liderato al joven talento de Mazarrón y llevarse una victoria con sabor a redención.
A pesar de quedarse a un solo paso del escalón más alto del podio, el balance es sumamente positivo para Acosta. El murciano suma 20 valiosos puntos a su casillero, un botín que le permite afianzarse en la cuarta posición del Mundial de pilotos. El campeonato sigue vivo, y el "Tiburón" ya ha avisado de que no piensa bajarse de la pelea.









