El papa León XIV reunió a cientos de miles de personas en el centro de MadridLa segunda jornada de la visita del papa León XIV a España ha dejado una de las imágenes más multitudinarias que se recuerdan en Madrid desde la Jornada Mundial de la Juventud de 2011. Más de un millón de personas, según las estimaciones difundidas por la organización y distintos medios nacionales, se congregaron este domingo en la Plaza de Cibeles y sus alrededores para participar en la misa del Corpus Christi presidida por el Pontífice.
Desde primeras horas de la mañana, miles de fieles ocuparon el centro de la capital para asistir al acto principal de la visita papal. La celebración comenzó a las 10.00 horas en una plaza transformada para la ocasión, con un amplio dispositivo de seguridad, pantallas gigantes y un importante despliegue logístico destinado a facilitar la participación de los asistentes.
Tras el marcado contenido político y social de su discurso institucional del sábado, León XIV protagonizó una jornada de carácter más pastoral, aunque sin renunciar a algunos mensajes con fuerte contenido social.
Durante la homilía, el Papa insistió en la necesidad de construir una sociedad más solidaria y recordó que la fe no puede separarse del compromiso con quienes más sufren. En una de las frases más destacadas de la jornada afirmó que “nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”, vinculando la celebración religiosa con la atención a los pobres, los excluidos y las personas que han perdido la esperanza.
El Pontífice también volvió a reivindicar la paz como una tarea colectiva y llamó a superar las divisiones que fragmentan las sociedades contemporáneas. Aunque el tono fue menos institucional que el del día anterior, su mensaje mantuvo el hilo conductor que está marcando esta visita a España: la defensa del diálogo, la convivencia y la dignidad humana frente a la indiferencia y el enfrentamiento.
La celebración concluyó con la tradicional procesión del Corpus Christi por el centro de Madrid. El recorrido discurrió por el entorno de Cibeles y la calle Alcalá, acompañado por miles de fieles y por una amplia representación institucional.
Antes de la misa, León XIV recibió además la Llave de Oro de Madrid de manos del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y firmó en el Libro de Honor de la ciudad, en un gesto que subrayó el carácter histórico de una visita que no se producía desde hace quince años.
La agenda del Papa continuará esta tarde con el encuentro “Tejer redes”, que reunirá en el Movistar Arena a representantes de la cultura, el arte, la economía y el deporte. El lunes, Madrid vivirá otro de los actos más esperados de la visita con un encuentro multitudinario junto a la comunidad diocesana antes de que el Pontífice continúe su viaje por Barcelona y Canarias.
La masiva respuesta ciudadana confirma el impacto de la visita de León XIV, que en apenas dos días ha logrado situar a Madrid en el centro de la atención internacional y ha convertido la capital en escenario de algunos de los mayores actos públicos celebrados en España en los últimos años.





