El concejal de Fomento y Movilidad del Ayuntamiento de Murcia, José Francisco Muñoz.El paisaje urbano de Murcia ha comenzado a cambiar de forma definitiva. Esta semana han arrancado sobre el terreno los primeros trabajos de investigación geotécnica para la construcción de la futura estación subterránea de autobuses de El Carmen. Esta campaña de sondeos no es un trámite menor: representa el primer avance visible de Conexión Sur, el ambicioso plan de transformación que busca coser los barrios del sur con el resto de la ciudad tras el soterramiento de las vías del tren.
Los operarios han iniciado la ejecución de cinco sondeos mecánicos (cuatro de ellos de entre 25 y 30 metros de profundidad y un quinto para la rampa de acceso) que permitirán radiografiar el subsuelo. Estos análisis, que incluyen el estudio del nivel freático y del comportamiento de las aguas subterráneas, son indispensables para diseñar unas cimentaciones seguras en una zona que históricamente ha estado condicionada por el paso del ferrocarril en superficie.
Adiós a las vías, hola a la intermodalidad
La nueva terminal subterránea compartirá espacio con la estación de ferrocarril y se integrará plenamente en el diseño de la futura Plaza Central, cuyo proyecto definitivo bajo el nombre de "La Elíptica" ya ha sido definido. El objetivo es crear un macro-nodo intermodal donde el ciudadano pueda transbordar de forma peatonal y subterránea entre el tren de Alta Velocidad, las cercanías, el autobús interurbano, el tranvía y el futuro tranvibús.
El concejal de Fomento y Movilidad, José Francisco Muñoz, ha insistido en el calado histórico de la obra: "Estamos hablando de una infraestructura estratégica que transformará la movilidad de Murcia durante las próximas décadas. Estos trabajos previos demuestran que seguimos avanzando para convertir en realidad un proyecto llamado a desempeñar un papel fundamental".
Un "efecto dominó" que llegará hasta San Andrés
El proyecto, ideado originalmente bajo el impulso del alcalde José Ballesta, no solo transformará el sur de la ciudad. La construcción de esta nueva terminal junto a las vías del tren supondrá el desmantelamiento y traslado de la actual estación de autobuses de Murcia.
Este movimiento generará un "efecto dominó" altamente beneficioso para el otro extremo de la ciudad, ya que liberará un espacio estratégico en el centro. El Ayuntamiento planea aprovechar ese suelo liberado como una oportunidad histórica para la revitalización y regeneración urbana de los barrios de San Andrés, San Antolín y San Antón, abriendo paso a nuevas zonas verdes, equipamientos públicos y espacios de encuentro vecinal.









