El máximo accionista del Real Murcia, Felipe Moreno (Imagen de archivo).Una resolución exprés que aclara el futuro inmediato en las oficinas de Nueva Condomina. Ni veinticuatro horas ha tardado el Juzgado de lo Mercantil de Murcia en dictar el auto sobre el devenir societario del Real Murcia. Cumpliendo con los pronósticos del entorno grana —que llevaba una semana tanteando el escenario judicial—, el tribunal ha autorizado al club a allanarse a la petición de concurso necesario formulada por el Málaga CF, pero concediendo un blindaje vital a la actual directiva.
Por norma general, la declaración de un concurso necesario lleva aparejada de forma automática la suspensión de las funciones del consejo de administración, dejando todo el control de la entidad en manos de un administrador concursal asignado por el juzgado. Sin embargo, la jueza María Dolores de las Heras ha optado por aplicar una excepción contemplada en la ley, convirtiéndose de nuevo en el sostén jurídico de la viabilidad de la entidad.
Luz verde al plan de Nueva Condomina
El auto atiende punto por punto la estrategia procesal diseñada desde la cúpula del Real Murcia. Los servicios jurídicos granas se habían allanado a la reclamación del Málaga, pero introduciendo una petición expresa: que el juez permitiera al consejo de administración mantener intactas sus facultades de gestión ordinaria, quedando supeditados únicamente a la supervisión (y no sustitución) de la administración concursal.
Pese al escrito de oposición frontal que había presentado formalmente el Málaga CF para forzar el cese de la directiva murcianista, la magistrada ha desestimado los argumentos de la entidad de la Costa del Sol.
Nuevos frentes en el horizonte institucional
La resolución judicial despeja la incógnita de quién firma los cheques en el Real Murcia, pero abre de forma automática un nuevo e intenso calendario de negociaciones con los acreedores para la reestructuración de la deuda.
Este nuevo escenario concursal coincide en el tiempo con otras carpetas clave para el futuro patrimonial del club, entre las que destaca el desarrollo y la viabilidad económica de la futura ciudad deportiva de la entidad, un proyecto estratégico que ahora deberá ser supervisado minuciosamente bajo la lupa de la administración concursal.









