Médicos murcianos durante la protesta.El conflicto médico se recrudece en los centros sanitarios de la Región de Murcia. Bajo el lema "Sin médicos no hay sanidad. Estatuto propio", cerca de un centenar de facultativos secundaron este miércoles una manifestación por las calles de la capital, convocados por el sindicato Avanza Médica. La protesta visibiliza la "situación límite" de un colectivo atrapado en un doble frente: el bloqueo de la negociación del Estatuto Marco con el Ministerio de Sanidad y las carencias organizativas que dependen directamente de la Consejería de Salud murciana.
La marcha partió desde la sede del Colegio Oficial de Médicos de la Región de Murcia y concluyó a las puertas de la Consejería, en la Ronda de Levante. Los profesionales, algunos de ellos acompañados por sus hijos, portaron pancartas con mensajes conciliadores y de denuncia como "Menos guardias, más cuentos antes de dormir", "Por un estatuto del médico" o "Salvemos la sanidad".
Quinta semana de huelga y suspensión de miles de citas
La movilización coincide con la quinta semana de huelga mensual en lo que va de año, unas protestas de ámbito nacional que arrancaron en el verano de 2025 ante la falta de avances con el departamento que dirige la ministra Mónica García. Este pulso prolongado está comenzando a pasar una severa factura a la asistencia sanitaria de la población, acumulando miles de cirugías, consultas externas y pruebas diagnósticas suspendidas.
A la huelga estatal se le ha sumado este mes de junio una medida de presión local de gran impacto: el cese de la actividad programada en horas extra, conocida popularmente como 'peonadas'. Este plante —impulsado por Avanza Médica y respaldado de forma unánime por el sindicato mayoritario CESM— afecta principalmente a anestesistas y cirujanos y ya ha sido secundado por una quincena de servicios médicos esenciales repartidos en ocho hospitales del Servicio Murciano de Salud (SMS).
Con esta huelga de horas extra, los facultativos buscan forzar a la Administración autonómica a sentarse a negociar tras denunciar una "falta total de interlocución" en los últimos meses.




