Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión | Turisteando
Paco Morales
Viernes, 19 de Junio de 2026
Paco Morales

Cartagena candidata a la UNESCO, sus baterías y castillos sin proyecto

El cartel del Sendero Azul del Puerto de Cartagena, con la bahía al fondo. Una de las vistas más completas del Mediterráneo occidental, a diez minutos del centro históricoEl cartel del Sendero Azul del Puerto de Cartagena, con la bahía al fondo. Una de las vistas más completas del Mediterráneo occidental, a diez minutos del centro histórico

El Sendero Azul del Puerto de Cartagena discurre desde el Real Club de Regatas hasta la playa de Cala Cortina. Un recorrido que la ADEAC premia año tras año y al que otorgó la mención especial «Kilómetro 1000» como la candidatura mejor valorada de toda España desde 2019. Pero el tramo verdaderamente singular es el que arranca en el cruce del Faro de Curra y asciende por el antiguo camino militar del Frente Izquierdo junto a cuatro baterías de costa declaradas Bien de Interés Cultural: el único tramo donde el Mediterráneo y la bocana del puerto se abren ante el paseante con toda su magnitud.

 

En noviembre de 2024, la alcaldesa de Cartagena presentó en Madrid el dossier para integrar a la ciudad en la candidatura del Sistema Mediterráneo de Ciudades y Sitios Fortificados Hispánicos a Patrimonio Mundial de la UNESCO, con más de 400 elementos defensivos catalogados. Las baterías de este tramo son parte central de esa candidatura.

 

Lo que ningún comunicado institucional menciona es lo que el paseante encuentra cuando deja atrás el tramo urbano y sube hacia Cala Cortina: cuatro baterías cerradas al público, sin interpretación turística accesible, con vegetación seca en el entorno y grafitis en los muros exteriores. Tres de ellas llevan desde 1996 —cuando el Ejército las abandonó definitivamente— sin que nadie haya abierto una sola tronera al visitante.

 

El sendero más premiado de España

 

El recorrido costó cerca de 750.000 euros, ejecutados por la Autoridad Portuaria de Cartagena. Una vez terminada la obra, el mantenimiento quedó cedido al Ayuntamiento mediante convenio bilateral. El resultado de ese reparto es conocido: nadie se siente propietario del problema.

 

En junio de 2026, un tramo del vallado de madera apareció arrancado y arrojado terraplén abajo, donde lleva semanas sin ser repuesto. Los bancos presentan pintadas. Las papeleras, desbordadas. En el acceso habilitado con rampas a la pequeña cala natural junto a la Batería de San Isidoro hay instalado un cartel de «Prohibido el paso» justo en la entrada. Alguien construyó el acceso. Alguien decidió que no se puede usar.

 

A ello se suma un problema estructural que cualquier usuario conoce: peatones y ciclistas comparten el mismo espacio sin segregación física, en un tramo con curvas cerradas y visibilidad reducida. Un sendero premiado año tras año debería tener resuelta una cuestión de seguridad tan básica.

 

San Leandro: la excepción que confirma la regla

 

[Img #115848]

 

La Batería de San Leandro es la única del recorrido con titularidad municipal. Esa circunstancia —depender de una sola administración— explica por qué es la única en la que algo ha avanzado. El Ayuntamiento adjudicó su rehabilitación por 1.086.132,86 euros con fondos europeos de sostenibilidad turística.

 

Las obras comenzaron en enero de 2025 con nueve meses de retraso: la Consejería de Cultura de la Comunidad Autónoma tardó ese tiempo en dar el visto bueno. En agosto de 2025, el Ayuntamiento anunció que los trabajos estarían concluidos a finales de ese año. No lo estuvieron. A junio de 2026, con muros restaurados, puertas instaladas y mirador habilitado, la batería sigue cerrada.

 

Cuando abra, San Leandro será el segundo elemento del sistema defensivo de Cartagena puesto en valor desde la reapertura del Fuerte de Navidad en 2007. Diecinueve años entre uno y el siguiente.

 

Cinco administraciones, cuatro baterías, treinta años sin abrir

 

 

[Img #115849]

 

Las baterías de San Isidoro y Santa Florentina, Santa Ana y Santa Ana Complementaria forman el grupo C-5, el último conjunto artillado de la bocana del puerto, abandonado por el Ejército en 1996. Su titularidad original corresponde al Ministerio de Defensa; desde diciembre de 2006, las competencias de gestión pasaron al Ministerio de Transición Ecológica. Dos ministerios sobre los mismos muros. Treinta años cerrados.

 

Las tres están declaradas Bien de Interés Cultural. La Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español establece que los BIC declarados como Monumento deben permitir las visitas e investigación. No es abandono por descuido: es incumplimiento de una obligación legal vigente.

 

En 2025, la Autoridad Portuaria acondicionó accesos a Santa Florentina. El resultado visible: explanada con adoquín, bancos modernos, árboles jóvenes. Todo construido. Todo cerrado. La alcaldesa, Noelia Arroyo, declaró en el verano de 2024 que las baterías estaban:

«abiertas a la presentación de proyectos por parte de la iniciativa privada para una concesión».

Lo dijo hace dos años. Las baterías siguen cerradas.

 

Cinco administraciones implicadas en 4.220 metros de sendero: Ministerio de Defensa, Ministerio de Transición Ecológica, Autoridad Portuaria, Ayuntamiento y Consejería de Cultura de la CARM. La misma Ley de Costas que ha generado miles de expedientes de demolición en toda España lleva casi dos décadas sin abrir al público tres monumentos BIC en ese mismo dominio público costero. Ninguna de las cinco administraciones implicadas ha respondido a la pregunta más sencilla: ¿cuándo se abre?

 

Los carteles y la concejalía que no sabe hacer su trabajo

 

Los carteles informativos situados frente a cada batería —elaborados con la colaboración de AFORCA— son, desde el punto de vista histórico y técnico, de una calidad notable. Rigurosos, bien colocados, con información detallada sobre la historia militar de cada recinto.

 

Pero una cosa es la señalización patrimonial —densa, técnica, dirigida a quien ya conoce lo que está mirando— y otra la señalización turística: la que seduce al visitante ocasional, le explica en dos frases por qué merece detenerse y le deja con ganas de volver. Esa segunda capa no existe en este recorrido. Ni aquí. Ni en el Conjunto Histórico, ni en el puerto, ni en las playas, ni en la zona rural del municipio. El sendero hacia Cala Cortina no es una excepción: es el espejo de una carencia que afecta a todo el término municipal de Cartagena.

 

La señalización turística no requiere presupuestos millonarios, ni depende de que el Ministerio de Defensa coordine con Transición Ecológica, ni espera a que la APC firme una concesión. Es competencia directa, exclusiva y ejecutable de quien ostenta la Concejalía de Turismo. No necesita permiso de nadie. No tiene obstáculos administrativos. Es, en sentido estricto, el trabajo para el que existe ese cargo.

 

Que sea precisamente ahí —en lo que nadie le disputa, en lo que es enteramente suyo— donde el resultado es más pobre, no admite excusas de coordinación interinstitucional. Admite una sola lectura: quien ha ocupado ese cargo no ha sabido hacerlo.

 

El modelo y el plan: ¿quién gestiona esto?

 

Juan Lorenzo Gómez-Vizcaíno, alcaide de AFORCA —la asociación de referencia en patrimonio defensivo de Cartagena, que participó directamente en la elaboración de los carteles del sendero— reconoce el esfuerzo institucional actual:

 

«Actualmente el Ayuntamiento de Cartagena es la institución que más está trabajando por el patrimonio defensivo. El Plan Director de Moros, la consolidación de Despeñaperros, el apoyo de la senda De Faro a Faro, la adquisición del Frente Derecho, la musealización del Tonina en los túneles submarinos y la restauración de San Leandro lo demuestran. Que se reconozca desde todas las instituciones la existencia e importancia de este patrimonio es un gran logro, máxime cuando apenas se hablaba de él hace veinte años.»

 

Pero sobre el modelo de gestión, la posición de AFORCA es inequívoca:

 

«Para AFORCA, la mejor salida al patrimonio defensivo es la intervención privada con las limitaciones que imponga el correspondiente Plan Director. Las instituciones, por sí solas, son incapaces de gestionar sin pérdidas. Lo vemos en Menorca, donde el consorcio cívico-militar lleva años anquilosado por las limitaciones del Ministerio de Defensa, que es siempre el gran obstáculo. En todos lados cuecen habas».

 

En mayo de 2025, el Ministerio de Cultura adjudicó la redacción del Plan Director de las 29 fortificaciones costeras de Cartagena y La Unión por 177.308,30 euros. Es el principio del principio.

 

El destino justifica el viaje. El camino, todavía no.

 

[Img #115850]

 

Ciudades como Palma, Eivissa, Tortosa y Melilla —socias de Cartagena en la candidatura UNESCO— tienen sus baterías perfectamente integradas en circuitos turísticos activos, con horarios de visita estables y señalización de calidad. Mientras Palma rentabiliza sus murallas renacentistas y Eivissa exhibe su casco amurallado como reclamo de primer orden, Cartagena aspira al mismo reconocimiento internacional ofreciendo al visitante maleza, grafitis y candados oxidados.

 

El tramo más singular del paseo marítimo de Cartagena —el que sube desde el Faro de Curra junto a las baterías hasta Cala Cortina— reúne todos los ingredientes para convertirse en un destino de referencia nacional. Lo que falta no es dinero ni proyecto. Es que alguien con competencias reales —y voluntad de ejercerlas— decida que ya es hora de abrir.

 

El Plan Director sigue su proceso. San Leandro avanza con retrasos. Las demás baterías esperan. Mientras tanto, el sendero recibe sus premios. Las baterías, su lluvia de indiferencia.

 

 

Fuentes

Ayuntamiento de Cartagena, nota de prensa candidatura UNESCO, noviembre 2024 · FITUR, integración consorcio Ruta Cultural Europea, enero 2026 · Ministerio de Cultura, adjudicación Plan Director baterías de costa, mayo 2025 · ADEAC, distintivos Sendero Azul · Orden Ministerial 28 diciembre 2006, acta de Afectación al dominio público · Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español · Juan Lorenzo Gómez-Vizcaíno, alcaide de AFORCA, declaraciones al autor, junio 2026 · La Verdad, 11 junio 2026 · La Verdad, 5 mayo 2026 · AFORCA, aforca.org/fichas/ · Murcia Economía.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.