Imagen de archivo.La comunidad médica de la Región de Murcia ha puesto fin este viernes a su última jornada de paros programada para esta primera mitad del año. Con una concentración a las puertas del Hospital Morales Meseguer, los profesionales han querido visibilizar un conflicto que cumple ya doce meses y ocho jornadas de huelga general, dejando tras de sí un balance de negociaciones rotas y una fuerte presión sobre el sistema sanitario.
El descontento, que comenzó en junio de 2025 debido a la reforma del Estatuto Marco impulsada por el Ministerio de Sanidad, se ha intensificado en los últimos meses con paros mensuales de una semana completa. Los facultativos aseguran sentirse "rehenes" de la falta de acuerdo e instan directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a intervenir en el conflicto ante lo que consideran un callejón sin salida con la ministra Mónica García.
Colapso en Urgencias y listas de espera disparadas
La situación no solo afecta al ámbito nacional; a nivel autonómico, las protestas contra la Consejería de Salud por supuestos incumplimientos de acuerdos previos han agravado el panorama. La decisión de especialistas como cirujanos y anestesistas de suspender las 'peonadas' (horas extraordinarias) ha disparado las listas de espera en la región, una situación que la administración no está logrando contener ni mediante la derivación de pacientes a centros privados.
Por otro lado, los servicios de Urgencias están soportando la peor parte del conflicto. Al decretarse unos servicios mínimos del 100% para esta área, los urgenciólogos han tenido que absorber toda la demanda asistencial derivada del parón en atención primaria y consultas externas. "Asumimos todo el peso y se nos ha negado en la práctica el derecho a huelga", denuncian los profesionales del hospital Morales Meseguer, describiendo pasillos colapsados y esperas prolongadas.
A pesar de que el sindicato médico CESM ha iniciado una ronda de contactos con la nueva consejera de Salud, Isabel Ayala, para buscar mejoras a nivel regional similares a las alcanzadas en otras comunidades, el sector ya advierte que la tregua veraniega será corta.
Si no se logran avances significativos en las mesas de negociación durante los próximos meses, los médicos ya tienen sobre la mesa un duro calendario de protestas para septiembre, que incluye la amenaza de una huelga indefinida, paros diarios de dos horas y la limitación estricta de las guardias obligatorias.




