Carlos Torres Vila, presidente de BBVAEuropa mantiene grandes fortalezas económicas, industriales y financieras, pero corre el riesgo de quedarse rezagada si no consigue transformar su elevado nivel de ahorro en inversión productiva. Ese fue uno de los principales mensajes trasladados por el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, durante la conferencia anual organizada por AEB, CECA y Unacc.
Torres Vila participó en una mesa junto al consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, y el consejero delegado de Banco Santander, Héctor Grisi, moderada por la presidenta de la Asociación Española de Banca, Alejandra Kindelán, y el director general de CECA, Antonio Romero.
Durante su intervención, el presidente de BBVA defendió que hablar de competitividad bancaria es hablar también de competitividad europea. A su juicio, la Unión Europea dispone de talento, capacidad industrial, empresas líderes, ahorro abundante y un sistema financiero sólido, pero necesita elevar la inversión para mantener su prosperidad y sostener su modelo social.
“El mundo va muy rápido y nos jugamos quedarnos rezagados y no poder ser autónomos si no invertimos lo suficiente”, afirmó.
Europa tiene ahorro, pero necesita canalizarlo mejor
Torres Vila subrayó que la UE no tiene un problema de ahorro, sino de capacidad para dirigir ese ahorro hacia proyectos productivos. En un contexto marcado por la carrera tecnológica, la transición energética, la seguridad económica y las tensiones geopolíticas, las necesidades de inversión han aumentado de forma significativa.
Para el presidente de BBVA, la inversión es uno de los principales motores del crecimiento y de la renta per cápita, por lo que Europa debe simplificar su marco regulatorio y avanzar en la integración financiera para movilizar más capital hacia actividades capaces de generar productividad, innovación y empleo.
En este sentido, reclamó una regulación más sencilla que permita a los bancos ser más competitivos y facilitar la financiación de empresas y proyectos estratégicos.
Más integración bancaria europea
El presidente de BBVA también se refirió a los obstáculos que siguen dificultando la creación de modelos bancarios verdaderamente paneuropeos. Puso como ejemplo la experiencia del banco en Italia y Alemania, donde BBVA ha desarrollado operaciones digitales con más de 900.000 clientes en Italia y más de 100.000 en Alemania.
Sin embargo, señaló que la expansión transfronteriza sigue enfrentándose a fricciones regulatorias y operativas. Aunque gran parte de la normativa bancaria es común en Europa, las interpretaciones supervisoras y los requisitos nacionales continúan siendo diferentes, lo que impide desplegar productos y servicios con la misma velocidad y eficiencia en todos los países.
A su juicio, la integración financiera permitiría reforzar la competitividad europea, siempre que se avance desde una gestión nacional de la estabilidad financiera hacia un enfoque verdaderamente europeo.
La IA como nueva ventaja competitiva
Torres Vila dedicó una parte destacada de su intervención al impacto de la inteligencia artificial. Según explicó, la IA representa una revolución tecnológica más rápida y transversal que otras anteriores.
Aunque Europa puede no liderar el desarrollo de los grandes modelos, sí tiene una oportunidad decisiva en su adopción. Para el presidente de BBVA, la verdadera ventaja competitiva vendrá de la capacidad de las empresas e instituciones europeas para incorporar la inteligencia artificial a gran escala y convertirla en productividad, innovación y crecimiento.
“La ventaja la tendrán aquellos que adopten esta tecnología con mayor prontitud. El que primero lo adopte va a ir crecientemente por delante de los demás”, señaló.
BBVA crea una nueva área global de inteligencia artificial
En este contexto, BBVA ha creado una nueva área global, AI Transformation, con el objetivo de acelerar la incorporación de la inteligencia artificial en todo el grupo.
La entidad trabaja en cuatro grandes líneas: la adopción de herramientas de IA por parte de sus equipos, con más de 100.000 empleados con acceso a estas tecnologías; el desarrollo de ocho bloques estratégicos que cubren toda la cadena de valor del banco; la industrialización de agentes de inteligencia artificial; y la colaboración con socios tecnológicos como Google, AWS y OpenAI.
La estrategia del banco busca aplicar la inteligencia artificial en ámbitos como atención al cliente, ventas, gestión de riesgos, desarrollo de software, operaciones internas y mejora de procesos.
Para Torres Vila, esta transformación puede marcar una nueva etapa en la industria financiera y permitir construir bancos más eficientes, personalizados y capaces de responder mejor a las necesidades de sus clientes.









