Una vista del yacimiento de San Esteban, con el Palacio al fondoQuince años después de que el hallazgo de un excepcional barrio andalusí obligara a detener la construcción de un aparcamiento subterráneo en pleno centro de Murcia, el proyecto para recuperar el yacimiento arqueológico de San Esteban da el paso más importante desde su descubrimiento. El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha sacado a licitación las obras de recuperación y puesta en valor del conjunto arqueológico, una actuación valorada en 33 millones de euros que permitirá compatibilizar la conservación del patrimonio con la creación de un nuevo espacio público para la ciudad.
El proyecto, denominado “Ha-Ha”, plantea una solución inédita en España: una gran plataforma ajardinada elevada, la conocida como “plaza flotante”, que permitirá devolver el histórico jardín de San Esteban al uso ciudadano sin afectar a los restos arqueológicos, que permanecerán visibles, protegidos y accesibles en un nivel inferior. La actuación incluye además un centro de interpretación al aire libre y nuevos espacios destinados a la investigación y divulgación del patrimonio.
No se trata de un yacimiento cualquiera. Bajo el antiguo jardín de San Esteban se conserva buena parte del arrabal andalusí de la Arrixaca, desarrollado entre los siglos XII y XIII y considerado uno de los conjuntos arqueológicos urbanos islámicos mejor conservados de Europa. Las excavaciones han permitido identificar al menos 86 viviendas, calles, sistemas hidráulicos y espacios públicos que ofrecen una fotografía prácticamente única de cómo era una ciudad medieval islámica. Todo el conjunto está protegido como Bien de Interés Cultural (BIC).
Las obras actuarán sobre una superficie de 13.650 metros cuadrados y contarán con financiación compartida entre las tres administraciones implicadas. El Ministerio asumirá el 50 % de la inversión (16,5 millones de euros), mientras que el Ayuntamiento de Murcia y la Comunidad Autónoma aportarán el 25 % restante cada uno, con 8,25 millones de euros. El plazo de ejecución previsto es de 38 meses, por lo que la finalización de los trabajos está prevista para 2029. Las empresas interesadas podrán presentar ofertas hasta el próximo 20 de julio.
La licitación supone el inicio de la segunda gran fase del proyecto. Durante los últimos meses ya se han desarrollado los trabajos arqueológicos previos, con decenas de sondeos destinados a determinar la ubicación exacta de los futuros apoyos de la plataforma y garantizar que la nueva estructura no interfiera con la conservación del yacimiento. Esa intervención ha permitido adaptar el diseño definitivo a las características del enclave y asegurar la protección integral de los restos.






