La propuesta de recorte del presupuesto comunitario no ha convencido a los países del sur
La organización agraria Asaja Murcia ha señalado hoy que España no puede consentir que el Consejo Europeo pretenda reducir casi un 6 por ciento las ayudas procedentes del primer pilar de la PAC para el período 2014-2020.
El secretario general de Asaja, Alfonso Gálvez Caravaca, ha señalado que “no podemos permitir perder las ayudas para nuestro sector primario, y tenemos que defender con fuerza nuestros intereses, ya que nos estamos jugando el futuro del campo murciano”.
Según explica Gálvez, “El texto que han discutido proponía el mismo recorte de 80.000 millones respecto al plan de la Comisión Europea. Sin embargo, en un intento de contentar a los países, el equipo de Van Rompuy había modificado las partidas que más recortes iban a sufrir: básicamente se primaba más la ayuda agrícola y los fondos de cohesión en detrimento de la inversión en infraestructuras e innovación. Este texto mejoraba la posición de España, que llegaba a Bruselas como uno de los países más perjudicados. Aún así ni siquiera el Gobierno ha dado por bueno el documento y se ha alineado con Francia e Irlanda para exigir más dinero - unos 6.000 millones de euros - en el epígrafe de ayudas a la Agricultura”.
“Desde Asaja consideramos inadmisible esta situación y esperamos que el capítulo agrícola debe reforzarse muchísimo más pues es fundamental para la economía europea”, ha explicado Gálvez Caravaca.
En opinión de Gálvez, “no vamos a consentir que se desmantele al sector agrario español y que se le abandone a su suerte, reduciendo drásticamente las ayudas europeas de la PAC, pues eso es condenarlo a su desaparición”.
El secretario general de Asaja, Alfonso Gálvez Caravaca, ha señalado que “no podemos permitir perder las ayudas para nuestro sector primario, y tenemos que defender con fuerza nuestros intereses, ya que nos estamos jugando el futuro del campo murciano”.
Según explica Gálvez, “El texto que han discutido proponía el mismo recorte de 80.000 millones respecto al plan de la Comisión Europea. Sin embargo, en un intento de contentar a los países, el equipo de Van Rompuy había modificado las partidas que más recortes iban a sufrir: básicamente se primaba más la ayuda agrícola y los fondos de cohesión en detrimento de la inversión en infraestructuras e innovación. Este texto mejoraba la posición de España, que llegaba a Bruselas como uno de los países más perjudicados. Aún así ni siquiera el Gobierno ha dado por bueno el documento y se ha alineado con Francia e Irlanda para exigir más dinero - unos 6.000 millones de euros - en el epígrafe de ayudas a la Agricultura”.
“Desde Asaja consideramos inadmisible esta situación y esperamos que el capítulo agrícola debe reforzarse muchísimo más pues es fundamental para la economía europea”, ha explicado Gálvez Caravaca.
En opinión de Gálvez, “no vamos a consentir que se desmantele al sector agrario español y que se le abandone a su suerte, reduciendo drásticamente las ayudas europeas de la PAC, pues eso es condenarlo a su desaparición”.


