El ex director general de la guardia civil, Luis Roldán, llega a los juzgados de la plaza de Castilla para ser interrogado en 1985. EFEEl Tribunal Supremo ha condenado a José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de prisión y a su exasesor Koldo García a 19 años y ocho meses por delitos vinculados al caso mascarillas. La sentencia, dictada en el primer juicio del llamado 'caso Koldo', sitúa a ambos entre los condenados con penas más altas por corrupción en la historia reciente de España.
La comparación, sin embargo, exige matices, ya que no todas responden al mismo tipo de procedimiento ni son siempre equivalentes. Algunas penas proceden de una única sentencia, otras han sido resultado de varias causas acumuladas y en determinados casos existen límites máximos de cumplimiento efectivo inferiores a la suma total de años impuesta.
En cualquier caso, la condena de Ábalos y Koldo incorpora dos nuevos nombres a una relación marcada por algunos de los mayores escándalos de corrupción de la democracia. Esta última resolución afecta a un exministro del Gobierno de España, antiguo secretario de Organización del PSOE y figura clave en la primera etapa del sanchismo. También alcanza a quien fue su principal hombre de confianza en el Ministerio de Transportes.
La Gürtel, el gran referente de las mayores penas
La trama Gürtel sigue ocupando los primeros puestos en la lista de condenas más abultadas por corrupción. El empresario Francisco Correa, considerado cabecilla de la red, fue condenado a 51 años y 11 meses de prisión en la sentencia de la primera época de Gürtel, una de las resoluciones más relevantes de la democracia española por corrupción política y empresarial.
La misma causa dejó también penas muy elevadas para otros implicados. Guillermo Ortega, exalcalde de Majadahonda, fue condenado a 40 años y tres meses; Pablo Crespo, exsecretario de Organización del PP de Galicia y considerado número dos de la trama, recibió 36 años y ocho meses; y el extesorero del PP Luis Bárcenas fue condenado a 29 años y un mes.
La sentencia de la Gürtel tuvo además una trascendencia política extraordinaria. La Audiencia Nacional consideró acreditada la existencia de una estructura de corrupción vinculada a contrataciones públicas y financiación irregular, y el caso acabó derivando en la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de La Moncloa en 2018.
Roldán, el símbolo de la corrupción de los noventa
Antes de la Gürtel, uno de los grandes nombres asociados a la corrupción en España fue Luis Roldán. El exdirector general de la Guardia Civil fue condenado finalmente a 31 años de prisión por delitos como malversación, cohecho, estafa, falsedad y fraude fiscal.
El caso Roldán marcó los años finales del Gobierno de Felipe González y se convirtió en uno de los mayores escándalos políticos de los noventa. El exresponsable de la Guardia Civil llegó a darse a la fuga y fue detenido en Bangkok tras varios meses desaparecido.
La investigación acreditó que se había enriquecido mediante comisiones vinculadas a obras de la Guardia Civil y otros mecanismos de desvío de fondos. Su caso quedó como uno de los grandes símbolos de corrupción en la España democrática.
Bárcenas y la caja B del PP
Luis Bárcenas también ocupa un lugar destacado en esta lista. El extesorero del PP fue condenado a 29 años y un mes de prisión en la sentencia del caso Gürtel confirmada por el Tribunal Supremo, que además impuso fuertes multas económicas.
Su figura quedó ligada a la financiación irregular del Partido Popular y a la llamada caja B de la formación. La Audiencia Nacional consideró acreditada la existencia de una contabilidad paralela durante años, lo que convirtió el caso Bárcenas en una de las investigaciones más dañinas para el PP.
En la misma sentencia fueron condenados otros cargos y empresarios relacionados con la trama, entre ellos Alberto López Viejo, exdirigente madrileño del PP, que recibió 27 años y diez meses de prisión.
Julián Muñoz y la corrupción urbanística de Marbella
Otro nombre habitual en las grandes condenas por corrupción es el de Julián Muñoz, exalcalde de Marbella y sucesor de Jesús Gil al frente del Ayuntamiento. Su caso es diferente, ya que no responde a una única sentencia, sino a varias condenas firmes que sumaron alrededor de 22 años de prisión.
Muñoz fue condenado en procedimientos vinculados a la corrupción urbanística y municipal de Marbella, entre ellos Malaya, Saqueo II, Minutas, Proinsa, Moansa, Monteverde y Fergocon. Los delitos incluyeron cohecho, malversación, prevaricación y blanqueo.
El caso Malaya fue considerado durante años la mayor trama de corrupción urbanística municipal en España y supuso la intervención del Ayuntamiento de Marbella. Su impacto mediático fue enorme, también por la implicación de personajes conocidos y por la exposición pública de la vida privada de algunos de los condenados.
Ábalos y Koldo, entre las penas más altas
La condena a Ábalos y Koldo se incorpora ahora a esa nómina de grandes sentencias. El Supremo ha considerado acreditada su participación en una trama de corrupción relacionada con contratos de mascarillas durante la pandemia, con delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias.
Ábalos queda por encima de otros condenados históricos de la corrupción municipal y autonómica, aunque por debajo de las penas más altas de Gürtel y de la condena final a Roldán. Koldo García, con 19 años y ocho meses, también se sitúa en la parte alta de la lista, por delante de otros cargos condenados en grandes tramas de contratación pública.
El empresario Víctor de Aldama, considerado figura clave en la trama, fue condenado a cuatro años y medio, pero evitará el ingreso en prisión gracias a su colaboración con la Justicia y a las condiciones fijadas por el tribunal.
Otros casos pendientes de sentencia firme
La lista de grandes condenas por corrupción puede cambiar en los próximos meses. En la Audiencia Nacional hay procedimientos pendientes o vistos para sentencia con peticiones de penas muy elevadas.
Uno de ellos es una nueva pieza del caso Púnica, en la que la Fiscalía Anticorrupción solicita 42 años de prisión para Francisco Granados, exconsejero de la Comunidad de Madrid y antiguo dirigente del PP madrileño.
También está pendiente el caso Pujol, en el que la Fiscalía mantiene una petición de 29 años de cárcel para Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresident de la Generalitat, en una causa vinculada al origen y movimiento de la fortuna familiar.
Otro procedimiento relevante es el caso Kitchen, en el que el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz se enfrenta a una petición fiscal de hasta 15 años de prisión por la presunta operación parapolicial dirigida a sustraer documentación sensible al extesorero del PP Luis Bárcenas.
En todos estos casos, conviene subrayar que se trata de peticiones de pena o procedimientos pendientes de sentencia firme. Por ahora, la condena a Ábalos y Koldo ya forma parte de la historia judicial reciente de la corrupción en España. La incógnita es si las causas todavía abiertas modificarán de nuevo una lista que, por desgracia, no parece cerrada.






