Foto: Mapa Primera RFEFEl fútbol de bronce no da tregua, y la configuración del Grupo 2 de la Primera Federación ha venido a confirmar los peores temores —y las mayores ilusiones— de la afición murciana. Real Murcia, FC Cartagena y Águilas FC han quedado encuadrados en un auténtico "campo de minas" futbolístico. Un ecosistema de máxima dificultad donde la supervivencia se pagará cara, pero que a cambio regalará una de las campañas más vibrantes que se recuerdan en la región.
La lectura positiva salta a la vista: la cercanía geográfica. La presencia de los tres equipos garantiza derbis de alta tensión emocional, desplazamientos masivos de las aficiones y, por consiguiente, grandes taquillas en el Enrique Roca, el Cartagonova y El Rubial. Especialmente morboso es siempre el choque entre pimentoneros y albinegros, un clásico del sureste al que se sumará, con ganas de rebelarse, un combativo Águilas FC bajo la experimentada dirección de Adrián Hernández. Minimizar los kilómetros en los viajes se compensará con un nivel competitivo feroz. El grupo es una pasarela de transatlánticos en horas bajas y proyectos con presupuestos de categoría superior.
Transatlánticos, filiales de oro y el bloque andaluz
El nivel de los rivales asusta a cualquiera. El grupo incluye a dos gigantes aragoneses recién descendidos de la Segunda División: el Real Zaragoza y la SD Huesca (acompañados por el CD Teruel), dos plazas históricas obligadas a retornar al fútbol profesional por la vía rápida. A ellos se suman otros ilustres del balompié nacional de la talla del Hércules de Alicante, el Nàstic de Tarragona o la AD Alcorcón.
Por si fuera poco, el músculo financiero también pide paso con la UD Ibiza que vuelve a perfilarse como uno de los cocos de la categoría y tres de las mejores canteras del país (Real Madrid Castilla, Atlético de Madrid B y Villarreal B) que pondrán el punto de ritmo, físico y calidad técnica. La lista la terminan de perfilar un siempre competitivo bloque andaluz (Algeciras, Real Jaén, Juventud Torremolinos y Antequera), la disciplina del Rayo Majadahonda, y la clásica resistencia catalana de los barceloneses como el Sant Andreu y el CE Europa.
En definitiva, a los tres representantes de la Región de Murcia les espera un curso donde no habrá enemigo pequeño y donde cada jornada se vivirá como una auténtica final. El espectáculo está servido; la batalla por la gloria y la permanencia, también.









