Oficina del Autónomo en la Región de Murcia - CARM - ArchivoLa Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos ha denunciado el “abandono institucional” de la Seguridad Social hacia miles de trabajadores por cuenta propia que afrontan el cierre de su negocio, una enfermedad prolongada o situaciones de especial vulnerabilidad. La organización exige al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que desbloquee de forma inmediata las reformas comprometidas tras nueve meses de parálisis. En ese contexto, denuncia que siguen sin materializarse medidas ya anunciadas, como la mejora del acceso al cese de actividad, la creación de un subsidio específico para autónomos mayores de 52 años o la revisión de la protección durante las bajas por incapacidad temporal prolongada.
“El sistema exige cotizar, pero no protege cuando realmente se necesita”, ha denunciado el presidente de UPTA, Eduardo Abad, que reclama una respuesta urgente por parte del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
El cese de actividad, la principal brecha del sistema
UPTA sitúa el acceso a la prestación por cese de actividad como la principal grieta del sistema de protección social de los autónomos. Esta prestación, conocida como el paro de los autónomos, fue diseñada para actuar como red de seguridad cuando un trabajador por cuenta propia se ve obligado a cerrar su negocio, pero la organización denuncia que continúa siendo inaccesible para una parte muy importante del colectivo.
En la Región de Murcia, según los datos difundidos por UPTA, en 2025 un total de 240 autónomos vieron rechazada su solicitud de cese de actividad. En lo que va de año, ya se han denegado 75 solicitudes, lo que situaría la tasa de rechazo por encima del 55%.
Para la organización, estos datos evidencian el fracaso de una prestación que debería proteger a quienes cesan su actividad de forma involuntaria, pero que sigue marcada por requisitos complejos, trabas administrativas y dificultades para acreditar las condiciones exigidas.
UPTA advierte de que muchos autónomos descubren el problema cuando ya han cerrado su negocio y se encuentran sin ingresos, sin prestación y sin una alternativa inmediata.
Mayores de 52 años y bajas prolongadas
La organización también alerta de la situación de los autónomos mayores de 52 años, que no cuentan con una protección equivalente a la de los trabajadores asalariados. UPTA reclama la creación de un subsidio específico para este colectivo cuando se ve obligado a cerrar su actividad y tiene especiales dificultades para reincorporarse al mercado laboral.
La entidad considera que esta falta de cobertura deja cada año a miles de autónomos en una situación de desprotección, especialmente en sectores tradicionales, pequeños negocios familiares y actividades con menor capacidad de relevo o reconversión.
Otro de los puntos que UPTA pide reformar es la protección durante la incapacidad temporal. La organización reclama que los autónomos con bajas prolongadas puedan quedar exonerados del pago de cuotas durante ese periodo, para evitar que una enfermedad o accidente se convierta también en una carga económica insostenible.
Jubilación anticipada en actividades penosas
UPTA reclama además el desarrollo de coeficientes reductores de la edad de jubilación para autónomos que realizan actividades penosas, tóxicas, peligrosas o especialmente duras.
La organización sostiene que hay trabajadores por cuenta propia en sectores con un elevado desgaste físico que no cuentan con mecanismos suficientes para adelantar su retirada en condiciones dignas, a diferencia de lo que ocurre en algunos ámbitos del trabajo asalariado.
Para UPTA, la reforma de la protección social de los autónomos debe atender no solo al momento del cierre del negocio, sino también a la enfermedad, la edad, el desgaste profesional y la vulnerabilidad económica.
Cotización por ingresos reales
La organización también reclama retomar las negociaciones sobre el sistema de cotización por ingresos reales para el periodo 2026-2028. UPTA considera que cualquier revisión de cuotas debe ir acompañada de una mejora real de las prestaciones, de forma que el esfuerzo contributivo tenga una traducción efectiva en derechos.
El sistema de cotización por ingresos reales comenzó a aplicarse de forma progresiva en 2023 y debe seguir ajustándose en los próximos años. Para UPTA, no tiene sentido avanzar en nuevas cuotas sin corregir antes las deficiencias de las prestaciones asociadas al régimen de autónomos.
Abad ha pedido al Ministerio que convoque de forma urgente la mesa de negociación y deje atrás la parálisis de los últimos meses. La organización insiste en que no se trata solo de cotizar más o menos, sino de garantizar que los autónomos dispongan de una red de protección comparable a la de otros trabajadores cuando se enfrentan al cierre, la enfermedad o la falta de ingresos.




