
El desenlace se acerca, la temporada toca su fin y la final de la final dictará sentencia para decidir qué equipo es el que completa la Primera División. A este punto, tras casi once meses de trabajo incansable, ha llegado Zambú CFS Pinatar Cerramientos Abatibles. Una temporada de emociones fuertes, de incontables alegrías y de crecimiento continuo que, ahora, se puede culminar con el sueño que mueve a toda una familia, a todo un pueblo. La élite del fútbol sala español está a tan solo un partido, el tercero de la final del playoff, y en el que habrá que vencer a Wanapix Zaragoza para que San Pedro del Pinatar sea plaza de primera división la próxima temporada.
Como sea, por tierra, mar o aire, pero toca ganar. No hay más cuentas, ni más cálculos. Es una batalla sin cuartel, a cara de perro. Todo lo hecho hasta ahora ya no vale de nada cuando este viernes, a partir de las 20:00h, se enciendan las luces del Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza y eche a rodar el balón que dejará un vencedor y un vencido. Después del cruel 4-3 en el primer encuentro, los pinatarenses lograron igualar la serie en casa al vencer por 4-1 con una exhibición en la segunda mitad, lo que hizo que hubiera que volver a tierras mañas para ir hasta el final en busca del sueño.
El cuadro de Dani Martínez no irá ni mucho menos solo. Contará con una legión de fieles a los que no les frenan ni siete horas de autobús ni un viernes laborable. 250 almas pondrán voz a la pasión pinatarense en las gradas de uno de los grandes pabellones del panorama nacional. Como ya se hizo en Málaga o en el Pabellón Siglo XXI, el eco de una grada entregada volverá a servir de aliento a un equipo que quiere devolver todo ese cariño y apoyo.
La ilusión de un pueblo de veintiocho mil habitantes está por las nubes. Todo San Pedro del Pinatar se ha volcado esta semana al ver tan cerca, a apenas un peldaño, la gloria. El Ayuntamiento ha liderado esa movilización, costeando los dos autobuses de la afición y colocando una pantalla gigante en el Recinto Ferial de San Pedro del Pinatar para que los aficionados que no puedan viajar tengan la oportunidad de seguir el choque a través de la pantalla. Por otro lado, los patrocinadores también han aportado su granito de arena. Especialmente, Zambú y Cafés Zambú, que se han hecho cargo del coste de las 254 entradas proporcionadas por el cuadro local. Y, en general, todo un pueblo, En cada rincón o en cada conversación, siempre presente esa esperanza de ver al equipo de su tierra hacer historia.
Los sueños no se tienen tan cerca por casualidad. Estar aquí -que ya es de por sí un gran triunfo- es fruto de años de trabajo, a menudo no con tantos focos. Pase lo que pase, este momento es de recoger esos frutos de una labor llevada a cabo por tantas y tantas personas que han ayudado a construir, paso a paso, lo que ahora se está disfrutando. El deseado ascenso podrá llegar o no, pero lo que ya no se borrará jamás es este sentimiento de arraigo y de pasión que miles de personas han alcanzado con esta familia. Será duro y habrá que dar el do de pecho, como en todo lo que se ha hecho durante la última década, pero merecerá la pena. Con independencia del resultado, merecerá la pena. Zaragoza será testigo de un sentimiento ardiente, en plena explosión, y que busca culminar un año de ensueño por todo lo alto.









