La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Mª del Carmen Fernández, durante el Debate sobre el Estado de la Región (Kiko Asunción).Carmina Fernández acusa al presidente de ocultar información sobre el presunto fraude de los stents, denuncia el deterioro de la sanidad y carga contra la gestión del PP en vivienda, dependencia y educación.
La segunda jornada del Debate sobre el Estado de la Región arrancó con un duro ataque del Grupo Parlamentario Socialista al presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, a quien acusó de ocultar información sobre el presunto fraude en la implantación de prótesis no homologadas en el Servicio Murciano de Salud (SMS) y exigió su dimisión por responsabilidades políticas.
La portavoz socialista en la Asamblea Regional, Carmina Fernández, centró buena parte de su intervención en el denominado caso de los stents, reprochando al presidente que evitara abordar este asunto durante su discurso del jueves. "Quiero empezar por una persona. Una vecina de Lorca que esta noche se acostará sin saber qué lleva dentro de su cuerpo. No lo sabe porque su Gobierno ha decidido no decírselo", afirmó desde la tribuna.
Fernández pidió explicaciones sobre cuándo conoció el Ejecutivo regional las irregularidades detectadas y por qué, según denunció, negó durante semanas una situación que ya figuraba en informes internos. En este sentido, acusó al Gobierno de sostener "tres mentiras": atribuir el descubrimiento del fraude a los controles del propio Servicio Murciano de Salud cuando, aseguró, la investigación avanzó gracias al aviso anónimo de una enfermera; negar que se hubieran implantado prótesis no homologadas o caducadas; y afirmar que actuó de forma inmediata pese a haber recibido advertencias internas con anterioridad.
La portavoz socialista sostuvo además que sí existen responsabilidades políticas y señaló directamente a la actual consejera de Salud, Isabel Ayala, exgerente del SMS, y al consejero Jorge García Montoro, ambos citados en la investigación judicial. A su juicio, López Miras optó por mantenerlos en el Ejecutivo en lugar de asumir responsabilidades.
"Un presidente que no dice la verdad sobre la seguridad de los pacientes no puede seguir pidiendo la confianza de los ciudadanos", afirmó Fernández, quien reclamó la dimisión del jefe del Ejecutivo regional al considerar que "la Región merece un presidente que responda, no un presidente que se esconda".
Más allá del caso de las prótesis, la portavoz socialista dibujó un escenario muy crítico de la situación de los servicios públicos. Denunció que el Servicio Murciano de Salud acumula cerca de 205.000 pacientes en listas de espera y un déficit superior a los 3.700 millones de euros, mientras criticó la demora de 552 días para valorar las solicitudes de dependencia y recordó que más de 1.300 personas fallecieron el pasado año esperando esa resolución.
En materia educativa, Fernández reprochó al Gobierno regional haber anunciado ahora un plan para climatizar las aulas cuando, aseguró, "lleva treinta años sin adecuar los centros educativos", y recordó que la Región mantiene una de las tasas de abandono escolar más elevadas del país.
La vivienda fue otro de los ejes de su intervención. Mientras la portavoz socialista criticaba el incremento del precio de la vivienda, López Miras publicó en sus redes sociales el anuncio de un nuevo decreto de vivienda asequible, una coincidencia que Fernández interpretó como una forma de "contraprogramar" el debate parlamentario. La diputada sostuvo que el Ejecutivo llega tarde y criticó que se considere vivienda asequible promociones con precios cercanos a los 170.000 euros.
En el ámbito de la financiación autonómica, el PSOE reconoció que la Región de Murcia sufre infrafinanciación, aunque defendió la propuesta de reforma impulsada por el Gobierno central al considerar que permitiría recibir 1.188 millones de euros adicionales en 2027. Según Fernández, esos recursos permitirían reforzar la sanidad, la educación, la dependencia, la vivienda pública y mejorar las condiciones laborales de colectivos como los bomberos forestales.
La portavoz también reivindicó el mantenimiento del Trasvase Tajo-Segura, aunque recordó que los mayores problemas de abastecimiento de agua se produjeron durante el Gobierno de Mariano Rajoy, una afirmación que provocó un tenso intercambio de reproches con la bancada popular.
La intervención concluyó con duras críticas a la relación entre el Partido Popular y Vox. Fernández acusó al Gobierno regional de asumir los postulados de la formación de Santiago Abascal y puso como ejemplo el pacto presupuestario alcanzado en Totana, que derivó en la retirada de símbolos de apoyo al colectivo LGTBI. "El problema ya no es que el PP pacte con Vox; el problema es que gobierna como Vox", afirmó.
Con esta intervención, el PSOE elevó el tono del Debate sobre el Estado de la Región y situó la gestión sanitaria y el caso de las prótesis como uno de los principales frentes políticos para el Ejecutivo de Fernando López Miras.




