Imagen del cazaminas M-36 'Tajo'.El Ejecutivo central prepara una batería de inversiones de gran calado en materia de seguridad para consolidar sus compromisos internacionales. La Dirección General de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa (Digeid) ha trasladado al sector tecnológico e industrial el lanzamiento inminente de 15 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) a lo largo de este año. El objetivo de este despliegue es garantizar de forma estable que el gasto en defensa se consolide en el 2% del Producto Interior Bruto (PIB), tal y como España se ha comprometido formalmente ante sus socios de la OTAN.
Aunque la Digeid no ha facilitado cifras de inversión cerradas en sus reuniones técnicas, los principales analistas del sector empresarial estiman que el valor global de los contratos que se van a suscribir oscilará en una horquilla económica de entre los 11.000 y los 16.000 millones de euros.
La opacidad en la gestión de estos nuevos programas ha levantado críticas en el ámbito académico y entre exmiembros de las Fuerzas Armadas, quienes lamentan la falta de información pública sobre los proyectos en marcha.
Cartagena, en el foco de la modernización naval
El plano naval de estos nuevos PEM tendrá un impacto industrial directo en la Región de Murcia. El Ministerio de Defensa ha incluido un programa específico orientado a la "Modernización y desarrollo evolutivo de los Cazaminas Clase Segura". Este bloque está compuesto por seis buques especializados que fueron fabricados en los astilleros de la antigua Empresa Nacional Bazán (actualmente Navantia) en Cartagena y entregados a la Armada Española entre finales de la década de 1990 y la primera mitad de los años 2000.
Dado que la primera de estas unidades acumula casi 30 años de servicio operativo en el arsenal, la actualización tecnológica de sus sistemas de detección resulta crítica. De forma complementaria, el sector naval absorberá fondos para la "Modernización de Unidades de la Flota" y para financiar la participación española en el proyecto de la corbeta de patrulla europea, un plan con un horizonte operativo fijado en 2030 y cuyo coste estimado se sitúa entre los 6.000 y 7.000 millones de euros.
La mayor concentración de programas especiales se centrará en el área de misiles, identificada por Defensa como una de las principales vulnerabilidades estratégicas del país. Se activarán cuatro PEM específicos para el desarrollo y evolución de armamento aeronaval, como los misiles tipo Taurus (de lanzamiento desde cazas) o los NSM (antibuque).
Para acelerar el proceso, el Consejo de Ministros de esta misma semana autorizó la tramitación administrativa urgente de un real decreto que regula la concesión de préstamos directos de innovación a las compañías adjudicatarias. En este sector se prevé la participación activa de consorcios nacionales como Indra, que mantiene alianzas con la firma alemana Diehl para misiles de medio alcance y el desarrollo de tecnologías de interceptación hipersónica dentro del programa europeo Hydef2.
En la división aeronáutica, las inversiones se dirigirán a la modernización evolutiva del caza Eurofighter, cuyo ensamblaje final se ejecuta en las factorías de Airbus en Getafe. El Ejército del Aire ha comenzado a recepcionar esta misma semana las primeras unidades en la base canaria de Gando para jubilar de forma definitiva los antiguos F-18 de fabricación norteamericana.
Finalmente, el paquete de modernización se completará con partidas destinadas a sistemas contradrones, herramientas de mando y control y el desarrollo del satélite de comunicaciones Spainsat NG 3, encargado de sustituir a la unidad precedente que sufrió un accidente en su fase de puesta en órbita a comienzos de año.






