Imagen de archivo.El mayor desarrollo residencial pendiente en la zona norte de la capital del Segura se pone oficialmente en marcha. Este lunes, 29 de junio de 2026, han comenzado de forma efectiva las obras de urbanización del sector ZB-SD-Ch7 en el entorno de Nueva Condomina. Este hito administrativo y operativo reactiva un plan urbanístico que ha permanecido completamente paralizado durante más de quince años debido al estallido de la anterior crisis inmobiliaria. El proyecto global cuenta con una inversión asignada de 25 millones de euros y fija un plazo de ejecución de 24 meses para completar sus viales e infraestructuras básicas.
La Junta de Compensación —órgano que agrupa y representa a los propietarios del suelo— ha confiado el arranque de las palas mecánicas a la empresa constructora Pavasal, adjudicataria de los primeros paquetes de obra civil.
El ámbito de actuación destaca por sus descomunales dimensiones: abarca una superficie total superior a los 2,1 millones de metros cuadrados de suelo edificable, donde la ordenación actual proyecta la construcción de hasta 4.000 nuevas viviendas a medio y largo plazo. Como pulmón del sector, se contempla la reserva de cerca de 500.000 metros cuadrados que irán destinados de forma exclusiva a sistemas generales de espacios libres, zonas verdes y equipamientos públicos.
Un desbloqueo administrativo tras dos décadas de espera
El plan de desarrollo original de esta franja de la ciudad fue aprobado inicialmente en el lejano año 2003, quedando interrumpido al poco tiempo de su nacimiento. Según ha constatado esta redacción, el laberinto burocrático comenzó a despejarse en diciembre de 2023 con la aprobación de una modificación del plan parcial.
El empujón definitivo se estructuró a lo largo de los últimos meses, concretamente con la actualización del complejo proyecto de reparcelación y la validación municipal del proyecto refundido de urbanización en agosto de 2025. Estos hitos legales han sido los que han permitido desbloquear las licencias para que las máquinas entren hoy al terreno.
La presidenta de la Junta de Compensación, Rosa San Julián, ha valorado el inicio de las obras como una victoria para el crecimiento estratégico del municipio: “Con esta actuación, que ha sido posible gracias al esfuerzo coordinado entre la Junta de Compensación y el Ayuntamiento, sentamos las bases para un desarrollo ordenado y equilibrado en el norte de Murcia. Desbloqueamos un ámbito que llevaba más de quince años en espera y que, por fin, se convertirá en una ayuda real frente al problema de la vivienda en Murcia, sumando un nuevo espacio residencial que equilibrará el mercado”.
Consolidación de un polo estratégico conectado por tranvía
Los nuevos trabajos completarán la trama urbana de un entorno que ya se sitúa como uno de los principales motores comerciales y de ocio de la comarca de la Huerta de Murcia. Las parcelas a urbanizar rodean el actual complejo comercial Nueva Condomina y el estadio de fútbol del Real Murcia, un área que goza de conexiones directas de alta capacidad a través de la autovía A-7 y las avenidas Juan de Borbón y Juan Carlos I.
El gran valor competitivo de este suelo radica en que ya dispone de una infraestructura de transporte público consolidada. El sector se encuentra plenamente integrado en el trazado de la Línea 1 del tranvía de Murcia, lo que garantizará a los futuros residentes una conexión limpia y directa en pocos minutos con el centro histórico de la ciudad y con los campus de la Universidad de Murcia en Espinardo y de la UCAM en Guadalupe.




