El consejero de Agua aborda con la Comunidad de Regantes de Lorca los principales retos hídricos y de modernización del sector - CARMEl consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, ha mantenido un encuentro de trabajo con la Comunidad de Regantes de Lorca para analizar la situación hídrica del campo lorquino y las necesidades de modernización de una de las organizaciones de regantes más importantes de la Región de Murcia.
Durante la reunión se abordaron cuestiones clave para el sector, como la defensa del trasvase Tajo-Segura, la disponibilidad de recursos hídricos, la modernización de infraestructuras y las oportunidades que ofrecen las nuevas convocatorias de ayudas para mejorar la eficiencia del riego.
Buendía trasladó a los regantes el compromiso del Gobierno regional con el sector y defendió la necesidad de garantizar recursos suficientes para mantener la actividad agrícola en el Valle del Guadalentín.
“Nuestros regantes han demostrado que son un referente mundial en eficiencia. Por eso es fundamental garantizar recursos hídricos suficientes para que puedan seguir generando empleo, riqueza y oportunidades”, señaló el consejero.
Cinco millones para infraestructuras de riego
Uno de los asuntos tratados fue la nueva convocatoria de ayudas, dotada con 5 millones de euros, para financiar inversiones en infraestructuras de riego con objetivos ambientales.
La línea permitirá subvencionar actuaciones dirigidas a mejorar la eficiencia hídrica, impulsar la digitalización de las redes de riego, optimizar el uso de recursos no convencionales e incorporar energías renovables para autoconsumo.
El consejero recordó que la Comunidad de Regantes de Lorca ya ha participado en convocatorias anteriores de modernización, entre ellas la vinculada a la planta solar fotovoltaica flotante del embalse de La Torrecilla, una instalación destinada a reducir costes energéticos y mejorar la sostenibilidad de los sistemas de riego.
Una comunidad clave para el campo lorquino
La Comunidad de Regantes de Lorca gestiona una superficie regable de 23.700 hectáreas y agrupa a 9.600 comuneros. Su modelo de gestión combina recursos procedentes del trasvase Tajo-Segura, aguas regeneradas, recursos superficiales y aguas subterráneas.
Buendía destacó que el esfuerzo realizado por los regantes en modernización, reutilización y optimización de recursos debe ir acompañado de una planificación hidrológica que garantice la disponibilidad de agua para el campo murciano.
En este sentido, volvió a defender el mantenimiento del trasvase Tajo-Segura como una infraestructura estratégica para la agricultura del Levante español.
El encuentro sirvió también para revisar las prioridades de modernización de las infraestructuras de riego y avanzar en nuevas actuaciones que permitan reducir consumos, mejorar la eficiencia energética y adaptar el regadío lorquino a un escenario marcado por la escasez de agua y el aumento de los costes.









