El rector de la UMU durante la conferencia.La Universidad de Murcia (UMU) busca redefinir su papel estratégico para convertirse en el motor central de la economía y el desarrollo social de la comunidad autónoma. Durante un desayuno-coloquio organizado por el Círculo de Economía, el rector de la institución, Samuel Baixauli, ha defendido la implantación de un modelo de 'Universidad de Cuarta Generación' y ha puesto sobre la mesa una ambiciosa hoja de ruta diseñada para liderar el ecosistema de innovación de la Región de Murcia durante los próximos seis años.
Este concepto rompe con el esquema tradicional de las instituciones académicas. Baixauli ha explicado la metamorfosis de la universidad: desde sus orígenes centrados en la mera transmisión del saber, pasando por la investigación, hasta llegar a este nuevo estadio que exige una colaboración estrecha y activa entre las aulas, el tejido empresarial, las administraciones públicas y la sociedad civil para resolver desafíos de alta complejidad.
Para el rector, la misión de la UMU ya no puede limitarse a la docencia o la transferencia de tecnología; ahora debe asumir un rol de co-liderazgo en la generación de valor público y la transformación directa de su entorno. En este sentido, ha destacado que la Región de Murcia goza de una posición privilegiada para adoptar este modelo debido a la cercanía geográfica de sus agentes económicos y al potencial de sectores clave como la agroalimentación, la gestión del agua, la salud, la biotecnología, las energías renovables y el turismo.
Menos rankings y más reputación: nuevos indicadores de impacto
Una de las propuestas más disruptivas de la conferencia ha sido la necesidad de cambiar la forma en que se evalúa el éxito de las instituciones académicas. El rector ha defendido la incorporación de métricas que vayan más allá de las publicaciones científicas tradicionales para empezar a medir el impacto real en la calle.
La UMU aboga por introducir indicadores basados en la creación de empresas de base tecnológica (spin-offs), la optimización de las políticas públicas a través del asesoramiento científico, la generación de empleo cualificado y la aportación al bienestar social general. "Debemos evolucionar y no medirnos con rankings, para pasar a medirnos a través de la reputación", ha aseverado Baixauli de forma tajante.
Como conclusión ante los empresarios y economistas asistentes, el rector ha sentenciado que la Universidad de Murcia tiene ante sí la oportunidad histórica de actuar como el principal catalizador del desarrollo regional durante la próxima década, consolidándose como el espacio definitivo de encuentro entre la ciencia, la empresa y la ciudadanía.




