Fachada principal de la estación ferroviaria de Cartagena (ADIF).La histórica puerta de entrada ferroviaria a la ciudad portuaria luce ya renovada y adaptada a las exigencias del transporte del siglo XXI. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha finalizado de forma definitiva las obras de rehabilitación integral de la estación de tren de Cartagena. La ambiciosa intervención ha supuesto una inversión económica total que supera los 5,1 millones de euros, según han confirmado fuentes del ente público empresarial.
El proyecto ha contado con una importante inyección de capital comunitario a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). El plan maestro de las obras se ha articulado en torno a tres ejes estratégicos irrenunciables: la preservación estricta de su emblemático patrimonio modernista, la digitalización y modernización de todos sus sistemas técnicos y la eliminación absoluta de barreras arquitectónicas para asegurar la accesibilidad universal de los usuarios.
Esta actuación, ejecutada bajo las directrices del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, se ha diseñado para ser plenamente compatible con el estudio informativo actual y con el desarrollo de las futuras obras que permitirán el desembarco de la Alta Velocidad (AVE) en el municipio de Cartagena.
Puesta a punto tecnológica y restauración de la obra de Beltrí
Los últimos remates sobre el terreno han servido para transformar las tripas operativas del recinto. Se ha procedido a una renovación profunda de las redes eléctricas y de telecomunicaciones, al tiempo que se han actualizado los sistemas digitales de información al viajero (pantallas y megafonía) y se han reordenado los flujos de tránsito de pasajeros para incentivar el uso de las líneas de Cercanías y Media Distancia de proximidad.
En el apartado puramente arquitectónico, los trabajos han sido especialmente minuciosos para respetar la identidad y el legado del edificio original de viajeros, diseñado originalmente a principios del siglo XX por el ingeniero Rafael Peironcely y ejecutado bajo la dirección del célebre arquitecto modernista Víctor Beltrí.
La emblemática terminal en forma de 'U' —compuesta por tres bloques funcionales y cuya construcción original concluyó el 15 de julio de 1907— ha sido objeto de un lavado de cara integral. Las cuadrillas especializadas han restaurado las fachadas de estilo ecléctico y han reparado técnicamente los elementos ornamentales deteriorados por el paso del tiempo, poniendo el foco en las históricas vidrieras, la azulejería original y la mampostería.
El lavado de cara también es evidente en las zonas interiores de uso público. El vestíbulo principal de la estación cartagenera se ha reconfigurado por completo con el fin de optimizar las salas de espera, agilizar la distribución de los locales comerciales y modernizar las oficinas de atención al cliente y venta de billetes. Asimismo, Adif ha remodelado de forma interna las estancias operativas destinadas al personal de circulación ferroviaria y a los equipos de seguridad privada de la terminal.
En cuanto al entorno urbano exterior, la explanada de acceso ha sufrido una reordenación de calzadas para albergar un nuevo e inédito aparcamiento exprés. Esta nueva zona de rotación rápida en superficie incluye plazas reservadas en exclusiva para personas con movilidad reducida (PMR) y dársenas específicas para la recogida y entrega de vehículos de alquiler. Desde Adif aclaran que este nuevo servicio en superficie convive sin variaciones con el aparcamiento subterráneo que opera bajo la plaza de la terminal ferroviaria.




