Imagen de archivo.La ampliación del tranvía de Murcia hacia los barrios del sur y la estación de El Carmen ha dejado de ser un compromiso político sobre el papel para convertirse en una realidad física sobre el asfalto. El Ayuntamiento de Murcia ha iniciado de forma oficial los trabajos de toma de datos y levantamiento topográfico sobre el terreno, un hito técnico imprescindible para encarar la recta final de la redacción de los proyectos constructivos que el Consistorio presentará ante el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible este próximo mes de octubre.
Este despliegue de ingeniería forma parte de la hoja de ruta de movilidad urbana diseñada por el equipo de Gobierno de la alcaldesa, Rebeca Pérez, cuyo propósito estructural es cohesionar el norte y el sur de la capital mediante una red de transporte público de alta capacidad y fomentar la intermodalidad metropolitana.
El concejal de Fomento, Movilidad y Gestión Económica, José Francisco Muñoz, ha subrayado el calado del despliegue: "La ampliación deja de ser únicamente una planificación teórica para avanzar ya sobre el terreno, aportando las métricas de precisión que nos permitirán disponer de los proyectos definitivos para su licitación y ejecución". Para el edil, esta infraestructura "marcará un antes y un después en la cohesión de los barrios, impulsando un entorno urbano más competitivo y sostenible".
Escaneado tridimensional en el corazón de la ciudad
Los trabajos de campo se prolongarán durante toda la semana en los puntos más sensibles del tráfico y el casco histórico de la capital. Las mediciones se están concentrando en arterias principales como la Gran Vía Escultor Salzillo, el entorno de la Cárcel Vieja (correspondientes a la fase III del plan de movilidad), el puente de los Peligros, la plaza Camachos, la avenida Hernández del Águila, el puente Miguel Caballero, La Glorieta, la avenida Colón y la calle Floridablanca, entre otros enclaves del barrio de El Carmen.
Para minimizar la afectación a la circulación y agilizar la recogida de datos, se ha dispuesto una metodología de ingeniería de vanguardia. Un grupo de técnicos especializados recorre las calzadas y aceras equipados con dispositivos portátiles de tecnología SLAM (Localización y Mapeo Simultáneos), sistemas de georreferenciación satelital y cámaras panorámicas de alta resolución. Estas herramientas operan tanto de forma peatonal como embarcadas en vehículos de apoyo y mediante el vuelo de drones, obteniendo una réplica digital exacta de la trama urbana.
El proceso metodológico ha arrancado con la implantación de una red de apoyo topográfico basada en hitos fijos de referencia en el pavimento. A partir de estos puntos, el escaneado láser 3D captura millones de coordenadas por segundo, generando una densa "nube de puntos" que se traduce en maquetas virtuales tridimensionales de alta fidelidad.
Esta base de datos cartográfica digital será la herramienta clave que utilizarán los ingenieros para definir las alternativas de trazado del tendido ferroviario, analizar los radios de giro de los futuros convoyes, diseñar las paradas y, de manera muy especial, detectar posibles interferencias con las complejas redes de suministros y servicios (agua, luz, telecomunicaciones) que cruzan el subsuelo del casco urbano murciano. Los resultados finales se integrarán en el estudio informativo definitivo que blindará la viabilidad de la obra civil.









