El Tranvía de Murcia durante la huelga del transporte.La movilidad de la Región de Murcia afronta un escenario de parálisis generalizada. La convocatoria de huelga en el transporte de viajeros por carretera ha registrado un impacto masivo en su primera jornada, logrando un seguimiento que las centrales sindicales cifran en el 100% de los trabajadores a nivel regional. El conflicto laboral, lejos de suavizarse, ha escalado con rapidez afectando de manera simultánea al servicio urbano, interurbano y al trazado ferroviario de la capital del Segura, donde el tranvía ha operado bajo mínimos, ofreciendo apenas un 60% de servicios en horas punta y un 40% en horas valle.
Desde la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT) justifican la contundencia de la protesta tras tres meses exigiendo de manera infructuosa mejoras sociolaborales básicas. Las demandas del comité de empresa exigen el reconocimiento oficial de la categoría profesional de conductor/a de tranvía, una subida salarial del 2,9% ligada al IPC, el diseño de calendarios que permitan la conciliación familiar y el abono de tres pagas extraordinarias. Como medida de fuerza, el sindicato ha convocado una gran manifestación este jueves, 2 de julio, que partirá a las 9:00 de la mañana desde la Plaza Circular de Murcia y recorrerá la Gran Vía hasta el Ayuntamiento.
Las pedanías murcianas, las más castigadas por los paros
El verdadero punto crítico de la jornada se ha localizado en las conexiones del arco metropolitano con las pedanías y municipios vecinos, donde la dependencia del transporte público por carretera es absoluta. Los servicios mínimos fijados han resultado insuficientes para absorber la demanda habitual, provocando andenes saturados y largas esperas.
El mapa del bloqueo de transportes se concentra de forma severa en seis líneas clave de la Región:
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Línea 26: El Palmar - Murcia.
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Línea 30: Los Ramos - Murcia.
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Línea 31: Beniel - El Raal - Alquerías - Murcia.
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Línea 36: Santomera - Cobatillas - Murcia.
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Línea 44: Espinardo - Alcantarilla.
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Línea 50: Algezares - Cabezo de Torres.
Malestar ciudadano: el contraste entre Murcia y Cartagena
La gestión de la crisis y la difusión de los horarios de contingencia ha generado un profundo descontento entre los colectivos de usuarios de la comunidad autónoma. Francisco Ruipérez, portavoz de la Plataforma en Defensa del Transporte Público en Murcia, ha lamentado la desprotección de los vecinos de las pedanías y ha denunciado una falta de transparencia institucional por parte del consistorio de la capital para atenuar el impacto de la mala noticia.
"La falta de información limita drásticamente la capacidad de los ciudadanos para organizar su jornada laboral. En Cartagena sí se avisó con tiempo y previsión a la ciudadanía, mientras que en Murcia los horarios de servicios mínimos llegaron anoche a las páginas web", ha criticado Ruipérez. El portavoz ha recordado, además, el agravante de que el inicio del conflicto ha coincidido en el calendario con la entrada en vigor del horario de verano, un periodo del año en el que las empresas de transporte ya aplican de por sí una reducción estructural en el número de frecuencias y viajes disponibles.
En el plano institucional, el Ayuntamiento de Murcia niega cualquier falta de previsión técnica y asegura que la jornada ha transcurrido sin incidencias reseñables en las cocheras. Fuentes municipales sostienen que las empresas concesionarias activaron los avisos pertinentes tanto en el interior de los vehículos de la flota como a través de sus canales corporativos en redes sociales de manera coordinada. Las espadas siguen en todo lo alto a la espera de que patronal y sindicatos retomen unos contactos que eviten la cronificación del conflicto en las ondas de la movilidad regional.




