El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, - Matias Chiofalo - Europa PressEl Gobierno quiere reducir la dependencia exterior de fertilizantes y reforzar la autonomía del sector agrario español. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha presentado este lunes en San Martín de la Vega (Madrid) el Plan Estatal de Fertilizantes, una estrategia que estará lista en el primer trimestre de 2027 y que busca mejorar la producción, contener costes y garantizar la seguridad alimentaria.
El plan nace en un contexto de fuerte presión para el campo por el encarecimiento de los fertilizantes, la volatilidad de los mercados internacionales y el impacto de las tensiones geopolíticas sobre materias primas, energía y transporte. El Ejecutivo plantea ahora una respuesta de medio plazo para que España pueda producir “más y mejor”, con menor dependencia exterior y más herramientas para anticiparse a nuevas crisis de precios.
Sánchez ha explicado que ya está en marcha el grupo de trabajo interministerial que elaborará el plan. El siguiente paso será abrir el diálogo con las administraciones competentes y con los actores del sector, con el objetivo de tener la estrategia cerrada durante el primer trimestre del próximo año.
El Plan Estatal de Fertilizantes se articulará en torno a tres grandes ejes: agricultura de precisión, autonomía estratégica y transparencia en los precios. El primero busca impulsar el uso de tecnologías que permitan ajustar mejor la aplicación de fertilizantes, reducir costes y mejorar la rentabilidad de las explotaciones.
El segundo eje se centrará en reducir la dependencia de fuentes exteriores, tanto energéticas como de materias primas, para avanzar hacia una mayor soberanía agraria. “No vamos a cerrarnos, pero sí hay que reducir la dependencia de fuentes de energía que no son las nuestras”, ha señalado Sánchez durante la presentación.
El tercer pilar será la transparencia en el mercado. El Gobierno prevé impulsar un sistema de información sobre fertilizantes que permita detectar tensiones, anticipar subidas de precios y responder con mayor rapidez ante episodios inflacionistas como los registrados en los últimos meses.
Junto al anuncio del plan, Sánchez ha informado de la publicación del primer listado de 425.000 beneficiarios de las ayudas a la compra de fertilizantes, por un importe superior a 600 millones de euros. Esta medida forma parte del paquete de respuesta aprobado para paliar el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre el sector primario.
El presidente ha recordado que el Gobierno ha movilizado más de 1.100 millones de euros en ayudas al campo para hacer frente a esta crisis, una cifra que, según ha defendido, supera ampliamente la media europea. Entre las medidas se incluyen la ampliación del fondo para la compra de fertilizantes, el mantenimiento del descuento de 20 céntimos por litro en el gasóleo agrario y una línea ICO específica con hasta 300 millones de euros para financiación.
El Ejecutivo sostiene que estas medidas buscan aliviar la presión inmediata sobre agricultores y ganaderos, pero también preparar al sector para un escenario más estable y menos dependiente de factores externos. Sánchez ha defendido la necesidad de ofrecer “una respuesta estructural a los desafíos coyunturales” y avanzar hacia una agricultura más sostenible, eficiente y competitiva.
El presidente ha subrayado que muchas explotaciones trabajan con márgenes muy estrechos y que el coste de los fertilizantes tiene un impacto directo sobre la producción agraria, los precios de los alimentos y la seguridad alimentaria. Por ello, ha insistido en que apoyar al sector primario no es solo una cuestión económica, sino también territorial y social.
“La España rural no es una periferia del progreso, es una de sus columnas vertebrales”, ha afirmado Sánchez, que ha defendido que el nuevo plan debe construirse pensando en agricultores y ganaderos, con el objetivo de garantizar precios justos, pueblos más vivos y una mayor capacidad de respuesta ante futuras crisis




