Proyecto de renaturalización de la Rambla de La Pescadería.Paso definitivo y largamente esperado para la protección hidráulica del Mar Menor y sus municipios ribereños. La Dirección General del Agua (DGA), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), ha iniciado formalmente la licitación de las dos fases del macroproyecto destinado a recuperar la rambla de La Pescadería y construir un gran parque inundable en Los Alcázares.
Según ha informado la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), organismo redactor de las actuaciones, la inversión conjunta asciende a 35.736.819 euros, financiados a través de fondos europeos FEDER. Ambas fases contarán con un plazo de ejecución individual de 28 meses y se integran dentro del Marco de Actuaciones Prioritarias para la Recuperación del Mar Menor.
Fase 1: Un nuevo canal urbano de 1,2 kilómetros
La primera fase del proyecto sale a licitación con un presupuesto base de 17.013.434 euros. El núcleo de esta intervención consiste en la construcción de un encauzamiento urbano en canal abierto que sumará unos 1.250 metros de longitud. Este nuevo canal discurrirá a lo largo de la avenida Fernando Muñoz Zambudio hasta alcanzar su desembocadura, recuperando en su tramo final la sección urbana original de la rambla de La Pescadería.
La obra obligará a una profunda reconfiguración urbana de la zona, incluyendo la reorganización del tráfico rodado y la adaptación completa de todos los servicios públicos subterráneos y aéreos afectados. El objetivo es conducir de forma totalmente controlada las escorrentías y rebajar drásticamente la vulnerabilidad de los vecinos de Los Alcázares ante las lluvias torrenciales.
Fase 2: Un pulmón verde e inundable de 30 hectáreas
La segunda fase del plan cuenta con una dotación económica superior, situada en los 18.723.385 euros, destinados a levantar un parque inundable de 30,73 hectáreas de superficie. Esta gran infraestructura verde actuará como un vaso de expansión o balsa de laminación natural a las afueras del municipio: será capaz de captar, retener temporalmente y redirigir los caudales masivos de agua de lluvia, restando velocidad y volumen a las avenidas antes de que toquen el núcleo urbano.
Desde el Miteco han advertido de que la máxima eficacia del sistema requiere obligatoriamente la ejecución coordinada de ambas fases. Mientras el parque de la fase 2 se encargará de regular y frenar el golpe inicial del agua, el canal de la fase 1 garantizará su evacuación limpia hacia la costa de forma canalizada.









