
El acuerdo entre el club grana y Joel Jorquera para adquirirlo en propiedad es una realidad absoluta. Ambas partes han sintonizado en el proyecto deportivo, convirtiendo al habilidoso atacante en la prioridad número uno de la dirección deportiva para apuntalar la banda izquierda.
Sin embargo, la operación cuenta actualmente con un frente abierto en los despachos. El principal inconveniente radica en la fórmula de salida de su club de origen, el Moreirense de la Primera División de Portugal. La intención primordial de la entidad pimentonera es abaratar los costes de la operación al máximo, por lo que se está trabajando intensamente para que el futbolista consiga rescindir su contrato con el conjunto luso y pueda aterrizar en la capital del Segura con la carta de libertad bajo el brazo, una tarea nada sencilla y que se inclina más bien a algún tipo de coste para el jugador que luego recibirá en forma de compensación dentro de su salario.
De concretarse esta vía, el Real Murcia daría un golpe sobre la mesa en el mercado, incorporando a un jugador diferencial que aportará desborde, verticalidad y dinamismo al ataque del próximo proyecto. Las negociaciones siguen su curso con optimismo, a la espera de que se termine de destrabar el nudo contractual en tierras portuguesas.









