Un momento de la reunión del Comité de Expertos del Agua.Ofensiva técnico-científica en la guerra del agua. El Gobierno de la Región de Murcia ha convocado de urgencia al Comité de Expertos del Agua con el objetivo de fijar la posición oficial y el arsenal de alegaciones técnicas con las que la Comunidad Autónoma irrumpirá en la negociación del cuarto ciclo de planificación hidrológica (2028-2033). Este proceso normativo estatal resulta crítico, ya que definirá el reparto y la gestión de los recursos hídricos para la próxima década.
La reunión del órgano consultivo, integrado por reputados especialistas del ámbito académico y científico que asesoran al Ejecutivo autonómico desde 2021, estuvo presidida este martes por el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía. El titular del ramo dejó claro que la defensa de los intereses hídricos de la Región frente al Ministerio de Transición Ecológica se hará exclusivamente desde el rigor y la evidencia empírica.
El núcleo del debate del Comité se ha centrado en actualizar las métricas del desequilibrio hídrico que asfixia al sureste español. Los técnicos han certificado que la cuenca del Segura arrastra un déficit estructural crónico estimado en unos 300 hectómetros cúbicos anuales.
A esta brecha hídrica natural se suma el impacto directo de la hoja de ruta del Gobierno central, que contempla una drástica reducción de los envíos del Trasvase Tajo-Segura debido a la elevación progresiva de los caudales ecológicos en la cabecera del Tajo.
"La Región de Murcia parte de una situación especialmente compleja como consecuencia del recorte del trasvase Tajo-Segura. No podemos afrontar un nuevo ciclo de planificación sobre un déficit estructural sin que existan medidas que lo compensen de forma nítida", ha advertido con contundencia Joaquín Buendía.
Más allá de la batalla por los volúmenes de agua trasvasada, el Comité de Expertos está ultimando una batería de propuestas correctoras destinadas a mitigar los efectos del cambio climático en la demarcación. El plan de los científicos pasa por exigir la implantación de nuevas herramientas de previsión meteorológica e hidrológica de alta precisión, así como una reconfiguración profunda de los indicadores estadísticos que actualmente se utilizan para declarar la situación de "sequía prolongada".
Estas aportaciones técnicas serán remitidas formalmente a la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y al Ministerio para que sean integradas obligatoriamente en los borradores de los nuevos planes de cuenca. El Ejecutivo regional busca forzar una gestión del agua basada en el conocimiento coordinado y no en decisiones unilaterales.
Decisiones técnicas versus decisiones políticas
El consejero ha insistido en que el documento final que resulte de estas sesiones servirá para armar las alegaciones jurídicas de la Comunidad Autónoma en todas las fases del proceso de exposición pública. Buendía ha remarcado que la Región acude a este nuevo ciclo macroeconómico con voluntad negociadora, pero sin ceder un ápice en sus derechos consolidados.
"Venimos a aportar propuestas, pero también a defender con firmeza aquello que es justo. Reclamamos coordinación entre administraciones, una planificación coherente entre cuencas y decisiones basadas en criterios técnicos, no políticos. Cada hectómetro que se pierde tiene consecuencias directas para nuestros agricultores, nuestros municipios y nuestra economía", ha zanjado el consejero, apelando a la fuerza de los datos y el aval científico frente a la planificación del Estado.




