Foto: Real MurciaA falta de exactamente 15 días para que concluya el periodo de renovación de abonos, el Real Murcia ha logrado rebasar la simbólica cifra de los 5.000 fieles. El ritmo actual de la campaña se percibe en las oficinas de Nueva Condomina como un avance pausado, pero dentro de los parámetros de la "normalidad" si se echa la vista atrás.
La cautela del entorno pimentonero no es casual. El rendimiento de la plantilla durante el curso pasado, que estuvo plagado de altibajos, generó un evidente sufrimiento y un mar de dudas en una afición que, pese a todo, no le da la espalda a sus colores. Es habitual que el seguidor grana asimile los golpes del pasado antes de volver a depositar su total confianza en el proyecto.
Sin embargo, las expectativas dentro del club son optimistas de cara a la recta final del verano. Se espera que la marea de renovaciones, disponibles hasta el 24 de julio, y nuevas altas experimente un crecimiento progresivo en las próximas semanas. Los factores clave para este despegue serán el rendimiento del bloque en los primeros partidos de la pretemporada y, de manera muy especial, la llegada de las últimas piezas de la plantilla que terminen de ilusionar al murcianismo.









