Imagen de archivo.Atravesar la barrera de los 125 años de historia manteniendo la misma pasión y el liderazgo sectorial es una gesta de la que muy pocas corporaciones pueden presumir. Los micrófonos de MurciaEconomía Radio, con el periodista Jaime Nadal a la cabeza, han recibido la visita en los estudios de Daniel Ureña, máximo dirigente de Basculantes Ureña, firma de referencia absoluta en la fabricación, carrozado y adaptación de vehículos industriales.
Durante una profunda y emotiva entrevista, el directivo ha desglosado las claves de la longevidad empresarial, la responsabilidad de gestionar un legado familiar que arrancó en el año 1900 y los profundos cambios tecnológicos a los que se enfrenta el sector del transporte de mercancías.
El orgullo de un legado que comenzó en 1900
La conversación arrancó con una mirada inevitable al pasado, a los orígenes de una saga que ha visto evolucionar el transporte desde sus formas más rudimentarias hasta la ingeniería pesada actual. Al ser preguntado sobre cómo se mantiene encendida la llama del negocio durante tantas generaciones, Ureña se mostró tajante:
"Mantener viva la pasión solo se consigue entendiendo que la empresa no es una propiedad, sino un legado que custodias para los que vendrán después. La pasión se transmite en los talleres, viendo trabajar a tus mayores, respetando el oficio y, sobre todo, manteniendo la misma vocación de servicio al transportista que teníamos el primer día".
El dirigente reconoció que si sus antepasados vieran hoy la planta de producción, la tecnología de corte por ordenador y la envergadura de los vehículos industriales modernos, "se frotarían los ojos de incredulidad". Sin embargo, matizó que se sentirían profundamente identificados al comprobar que "el sello de calidad, el olor al metal y el trato personalizado siguen intactos".
"Mejor Empresa Local": El valor del arraigo territorial
Basculantes Ureña ha cosechado importantes éxitos institucionales recientes, sumando al Premio a la Trayectoria Empresarial obtenido en 2022 el galardón a la Mejor Empresa Local. Para Daniel Ureña, este último reconocimiento tiene un significado emocional y estratégico de primer orden.
"Para todo el equipo humano, estos premios son una inyección de orgullo, pero también de responsabilidad. El premio a la 'Mejor Empresa Local' nos hace especial ilusión porque premia el arraigo", explicó en antena. En un contexto globalizado donde la deslocalización es habitual, el directivo defendió a ultranza el modelo de impacto en proximidad: "El compromiso con el entorno local es innegociable. Generar empleo de calidad aquí y trabajar con proveedores de la zona es lo que nos da una identidad real. Una empresa sin raíces es una empresa sin alma".
El sector de los vehículos industriales se encuentra sumido en una revolución sin precedentes, marcada por la digitalización y las estrictas normativas ecológicas europeas. Ante este escenario, la entrevista abordó cómo una empresa centenaria es capaz de liderar la innovación constante.
Daniel Ureña detalló que la clave es "perderle el miedo al cambio" utilizando la experiencia acumulada como base científica para saber cómo sufre un chasis o cómo se distribuyen las cargas. "Con esa base, incorporar el diseño por ordenador (CAD), los nuevos materiales más ligeros o adaptar las carrocerías a los nuevos motores eléctricos, de gas o de hidrógeno es un paso natural. La innovación no es sustituir el pasado, es potenciarlo", subrayó.
Próximos retos y un consejo para las nuevas generaciones
Mirando al corto y medio plazo, el director de Basculantes Ureña avanzó que la hoja de ruta de la compañía camina de forma decidida hacia la sostenibilidad y la digitalización inteligente. El gran objetivo técnico actual es diseñar estructuras mucho más ligeras y aerodinámicas que optimicen el consumo de combustible o extiendan la autonomía de las baterías de los nuevos camiones ecológicos, además de ampliar instalaciones para digitalizar los procesos de postventa y ofrecer un mantenimiento predictivo a las flotas.
Daniel Ureña recomendó tener "paciencia y visión de luces largas", recordando que una empresa longeva se construye ladrillo a ladrillo, consolidando las finanzas y cuidando al equipo antes que buscar el beneficio rápido de un trimestre. "Y un último apunte: hablad mucho en la mesa familiar, separad el afecto de la gestión profesional y haced partícipes a las nuevas generaciones desde la base, enseñándoles el valor del trabajo y no el del privilegio", concluyó.







