Imagen del consejero, Joaquín Buendía, durante su visita a la reserva marina Cabo de Palos-Islas Hormigas - CARMLa Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas afronta su primer verano tras la ampliación del área protegida, que suma 168 nuevas hectáreas de aguas interiores entre el extremo suroccidental de la reserva y la línea de costa. Con esta medida, el espacio alcanza una superficie total de 2.116 hectáreas protegidas.
La ampliación se concreta en la creación de la denominada Célula C o Zona de Usos Regulados, un nuevo ámbito que se extiende desde la playa de Las Amoladeras hasta el puerto de Cabo de Palos. El objetivo es reforzar la protección de una zona considerada estratégica para el alevinaje, la recuperación de especies marinas y la regeneración de los recursos pesqueros.
El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, ha destacado que se trata de “un paso muy importante para la conservación del litoral” y ha defendido que la ampliación busca compatibilizar la preservación de los ecosistemas, el turismo sostenible y el respaldo a la pesca artesanal.
La nueva regulación permite en la Célula C la pesca marítima profesional con determinadas artes tradicionales, como el palangre de fondo gordo, el trasmallo claro o la moruna. En cambio, queda prohibida la pesca recreativa desde embarcación, la pesca submarina recreativa y los concursos de pesca en cualquiera de sus modalidades.
La pesca desde costa seguirá autorizada, aunque dentro de cuatro años pasará a realizarse bajo la modalidad de captura y suelta. Además, los pescadores recreativos deberán aportar información sobre las capturas, una medida orientada a mejorar el seguimiento de la actividad y su impacto sobre los recursos marinos.
Uno de los cambios más relevantes para los navegantes afecta al fondeo. En la nueva zona protegida solo estará permitido fondear sobre fondos arenosos y queda prohibido hacerlo con ancla sobre praderas de posidonia, otras fanerógamas marinas o fondos rocosos, por tratarse de ecosistemas especialmente sensibles al arrastre de anclas y cadenas.
Para reducir ese impacto, la reserva cuenta con puntos de amarre y fondeos sostenibles, cuya reserva debe realizarse de forma telemática a través de la plataforma habilitada por la Comunidad Autónoma. La finalidad es permitir el uso náutico de la zona sin dañar los fondos marinos.
La Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas mantiene, además, su atractivo como uno de los principales destinos de buceo del Mediterráneo. Sus fondos albergan praderas de posidonia, arrecifes coralígenos, grandes ejemplares de especies como meros, dentones o doradas, y pecios históricos como el transatlántico Sirio.
La nueva regulación mantiene la compatibilidad del espacio con actividades de bajo impacto, como el baño, el buceo recreativo, los bautismos de buceo y la formación de buceadores no certificados. Las inmersiones recreativas deberán realizarse entre la salida y la puesta del sol.









