El rey Felipe VI impone a la princesa Leonor la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico con distintivo blanco durante la ceremonia de entrega de los Reales Despachos, en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier.Jornada histórica y de profundas emociones la vivida este viernes en la Academia General del Aire y del Espacio (AGA) de San Javier. La princesa Leonor ha puesto fin a su etapa de formación militar tras tres años de intenso paso por las academias de los tres Ejércitos (Tierra, Armada y Aire). Una preparación estratégica e institucional diseñada para convertirla, en el futuro, en la primera mujer en ostentar el mando supremo de las Fuerzas Armadas cuando llegue al trono de España.
El tradicional acto de entrega de los reales despachos de empleo a los nuevos oficiales ha servido de marco idóneo para despedir el curso académico en una ceremonia repleta de solemnidad, simbolismo y gestos de complicidad familiar.
Himno nacional, revista y la Gran Cruz para la Princesa
La jornada oficial arrancó puntual a las 10:30 horas bajo los sones del himno de España, interpretado por la banda de música de la AGA. Sus Majestades los Reyes, Don Felipe VI y Doña Letizia, acompañados por la infanta Sofía, hicieron su entrada al patio de armas junto a las principales autoridades políticas del país y de la Comunidad, entre ellos la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras.
Tras la revista al escuadrón de alumnos por parte del jefe del Estado, la Familia Real ocupó su lugar en la tribuna presidencial. El momento cumbre de la mañana llegó con la imposición a la princesa Leonor de la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico con distintivo blanco, una condecoración concedida por el Consejo de Ministros el pasado 29 de junio. El Rey Felipe VI fue el encargado de prender la distinción en el uniforme de su hija, fundiéndose acto seguido en un emotivo abrazo que arrancó los aplausos de los asistentes. Tras el protocolo, la Princesa de Asturias se unió a su madre y a su hermana en la tribuna con muestras de gran afecto.
Un comportamiento "ejemplar" adaptado al siglo XXI
Durante la ceremonia, el Coronel director de la AGA, Luis Felipe González, pronunció un discurso en el que combinó el reconocimiento institucional con el recuerdo social, enviando un mensaje de pésame a las familias de las víctimas del reciente incendio de Almería.
En sus palabras dirigidas a la heredera de la Corona, el director de la academia ensalzó su rendimiento durante el año de instrucción en San Javier:
“Ha superado el curso con rotundo éxito, aprendiendo y comprendiendo”, ha destacado el Coronel director, definiendo el comportamiento de la princesa Leonor como “ejemplar” y subrayando que su adiestramiento militar ha estado plenamente “adaptado a los tiempos del siglo XXI”. Asimismo, ha recordado que la institución la espera de regreso en julio de 2027 para la entrega de su propio real despacho de teniente.
Posteriormente, las autoridades procedieron a la entrega de los reales despachos de teniente al resto de alféreces alumnos de los distintos cuerpos de esta promoción, quienes acudieron en grupos de nueve a las mesas presidenciales de titulación. El Rey también entregó distinciones especiales a los cuatro alumnos más destacados de la hornada.
El broche de oro de la mañana —y el más fotografiado— llegó tras las palabras de Don Felipe VI dirigidas a los nuevos oficiales. Al grito reglamentario, los flamantes tenientes cumplieron con el tradicional lanzamiento de sus gorros al cielo de San Javier, rompiendo filas entre abrazos, felicitaciones y gritos de alegría colectiva. Con la retirada de la Familia Real y las autoridades, concluye un día histórico para la Región de Murcia y para el futuro de la monarquía española.






