El presidente provincial de Vox, José Manuel Pancorbo, y el portavoz del Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea Regional, Rubén Martínez Alpañez, durante un desayuno informativo celebrado con los medios de comunicacióEl tablero político de la Región de Murcia se tensiona de cara a la negociación de las cuentas públicas del próximo ejercicio. Vox ha fijado su postura de salida de forma contundente, condicionando cualquier apoyo o mesa de negociación sobre los Presupuestos de la Comunidad Autónoma a la inclusión de medidas que garanticen la "prioridad nacional" en las políticas públicas regionales.
El portavoz y líder de la formación en la Región, José Manuel Pancorbo, ha comparecido para marcar distancias y fijar las exigencias de su grupo parlamentario frente al Ejecutivo del Partido Popular. Según ha explicado Pancorbo, la formación no dará "un cheque en blanco" y exigirá que el documento presupuestario refleje de manera explícita cláusulas que supongan una ventaja y protección directa para los ciudadanos españoles en materia de ayudas sociales, empleo y acceso a servicios públicos.
Preparados para "asumir las riendas" del Ejecutivo
Más allá de la negociación presupuestaria, Vox ha aprovechado este movimiento para lanzar un mensaje directo al Palacio de San Esteban respecto a la gobernabilidad y la estabilidad de la legislatura. Pancorbo ha asegurado de forma rotunda que su partido está dispuesto a entrar de nuevo en el Ejecutivo regional y completamente preparado para "asumir las riendas" de las consejerías que sean necesarias para reconducir la acción política en la comunidad.
«No somos un mero socio de investidura ni nos vamos a conformar con acuerdos cosméticos. Tenemos el equipo, las ideas y el respaldo social para gobernar y aplicar nuestros principios desde el Consejo de Gobierno», ha aseverado el representante de Vox, en un claro órdago al presidente Fernando López Miras.
Con este posicionamiento, Vox eleva la presión sobre el Partido Popular, que se verá obligado a activar los contactos y la diplomacia interna parlamentaria si quiere sacar adelante las cuentas de la Región antes de que concluya el año.
La exigencia de la "prioridad nacional" se perfila como un encaje de bolillos legal y político complejo, dado que muchas de las competencias y normativas de reparto de ayudas están ligadas a directivas estatales y comunitarias europeas. El pulso político está servido de cara al arranque del curso político, en un escenario donde la estabilidad económica de la Región dependerá de la capacidad de ambos bloques para ceder en sus respectivas pretensiones programáticas.




